El 12 de agosto, el sol se apagará durante unos minutos sobre Europa. En ese mismo instante, mientras la sombra de la Luna atraviese la Península Ibérica, en una única dirección de internet cobrará vida un experimento que desafía la lógica hiperacelerada de la red. Su creador es el periodista y artista multidisciplinar Emanuele Giusto, conocido artísticamente como Kantfish, y la pieza se llama Eclipse of a New Order.
No esperes ver un vídeo en streaming ni una animación 3D de la Luna tapando al Sol. Aquí la tecnología no intenta replicar la naturaleza, sino sincronizarse con ella para suspender la prisa digital. Como explica el propio autor, «Eclipse of a New Order funciona dentro de una única URL. Su verdadero material no es la imagen ni el sonido, sino el tiempo», marcando desde el inicio una distancia radical con los contenidos efímeros o espectaculares que dominan internet.
La arquitectura de este trabajo no proviene de los servidores de Silicon Valley ni de una gran capital tecnológica, sino de las coordenadas exactas del Parque Natural de Montesinho, en el norte de Portugal, el punto donde la totalidad del eclipse durará apenas unos 26 segundos. Sincronizada en tiempo real con ese entorno fronterizo entre Portugal y España, la web alterará paulatinamente su luz y su sonido durante veinticuatro horas. «Me interesaba que el reloj de una obra digital no procediera de un servidor abstracto o de una capital tecnológica, sino de un territorio periférico, natural y fronterizo. Durante unas horas, ese lugar deja de ser periferia y se convierte en el centro temporal del sistema», señala Kantfish para detallar la elección de este ancla geográfica.

El reverso de Times Square
Durante gran parte de la jornada del 12 de agosto, la pantalla mostrará una imagen central: Perspective of a New Order, una fotografía de Times Square tomada no desde el punto de vista del turista, sino desde la trastienda del espectáculo urbano. Es un lienzo cargado de señales, información bursátil, ofertas y anuncios donde, casi escondido, se lee un cartel revelador: «Pedestrian Flow Zone – Keep Moving».

Emanuele Giusto utiliza este escenario para reflexionar sobre la saturación cotidiana. «Durante gran parte del día, la obra se desarrolla a partir de Perspective of a New Order, una fotografía de Times Square realizada desde el reverso del espectáculo, desde el lugar hacia el que normalmente nadie mira. Aunque parece un collage, es una única fotografía saturada de publicidad, información financiera, señales, color y órdenes», afirma.
A medida que la sombra solar avance, el código de la página irá modificando la luminosidad de la imagen y transformando el paisaje sonoro urbano en una especie de mantra. «Esta dinámica responde a que el código no reproduce un vídeo de principio a fin, sino que reconoce el momento exacto del 12 de agosto en el que accede cada visitante activando el estado visual y sonoro correspondiente. Cada persona entra en la obra en el instante en el que el eclipse, y la propia obra, se encuentran, haciendo que, a medida que se aproxima el eclipse, la luminosidad de la imagen comienza a transformarse y el paisaje sonoro se desplaza lentamente. Los sonidos urbanos, la música y las voces aumentan progresivamente de intensidad hasta convertirse en una especie de mantra».

Esta transformación paulatina busca confrontar directamente el ritmo desbordante de la era digital. Para el artista, el gran desafío contemporáneo no radica en las herramientas técnicas, sino en la pérdida de soberanía sobre nuestro propio tiempo. «El ruido es la acumulación constante de órdenes, imágenes, opiniones, alertas, deseos fabricados y exigencias de productividad que atraviesan nuestra atención. Vivimos rodeados de mensajes que nos dicen continuamente qué debemos hacer, pensar o desear», advierte Kantfish al analizar la aceleración actual. Frente a ese bombardeo constante, propone utilizar el arte como un filtro crítico para recuperar el control de la mirada, convencido de que para él, el arte no sirve para reducir el ruido, sino para reorganizar nuestra atención. «Aprender a mirar implica también aprender a decir que no».
Resistencia efímera
En una época dominada por el archivo inmediato y la necesidad de consumirlo todo al instante, que una obra digital exista plenamente durante solo un día es un gesto intencionado de resistencia. La pieza se enmarca dentro de su investigación sobre el concepto More Than Real y la búsqueda de los glimmers (esos pequeños destellos extraordinarios que nos rodean en la vida cotidiana). «En un sistema que nos promete acceso permanente y, al mismo tiempo, destruye nuestra capacidad de atención, producir algo que solo existe plenamente durante veinticuatro horas es también una forma de resistencia», reflexiona el creador, quien añade que «la búsqueda de los glimmers es una parte importante de mi investigación actual. Me interesa entender que algo extraordinario puede ocurrir en cualquier instante si aprendemos a observarlo».
Para construir este engranaje técnico, Kantfish ha contado con la colaboración de la Inteligencia Artificial, aunque manteniendo en todo momento las riendas del sentido y la autoría. «En esta obra, la inteligencia artificial actúa principalmente como herramienta de investigación, interlocutora crítica y asistente de desarrollo. No interpreta el eclipse ni determina la intención artística», matiza sobre el rol de la tecnología en su proceso creativo.

En su visión, esta herramienta ha funcionado como un aliado metodológico de precisión. «Para mí, la IA es el asistente con el que siempre había soñado. Un interlocutor capaz de sostener una investigación obsesiva, plantear objeciones, detectar incoherencias y acompañar cientos de variaciones sin agotarse». De este modo, defiende una postura donde el medio nunca eclipsa al pensamiento, «Lo digital no es el problema. Es el lenguaje de nuestra época. Soy parte de la primera generación que ha crecido con ordenadores e internet y ahora también trabajo con inteligencia artificial. Son herramientas con un enorme potencial creativo. Lo verdaderamente importante no es la tecnología, sino la cultura y la capacidad crítica de quien la utiliza».
Este carácter crítico e innovador acaba de recibir además un importante respaldo internacional. Eclipse of a New Order formará parte de The Wrong Eclipse, la programación especial que The Wrong Biennale —una de las grandes bienales de arte digital del mundo— activará durante el fenómeno astronómico. La bienal acogerá la instalación sonora del proyecto, conectando de nuevo esta pieza con el marco internacional donde ya se presentó Perspective of a New Order, la fotografía de la que germinó toda la idea.

Mirar al cielo
Cuando llegue el momento cumbre del fenómeno astronómico, la web no pretenderá competir con el cielo ni secuestrar los ojos del espectador. La recomendación de Emanuele Giusto para los minutos de oscuridad total es tan sencilla como poética: usar la pantalla únicamente como un acompañamiento sonoro y levantar la vista hacia arriba. «Las dos cosas, pero la pantalla no debería competir con el cielo. Debería preparar la mirada para volver a él», sugiere sobre el uso de la web durante el acontecimiento, subrayando que «en el momento de la totalidad, mi recomendación sería mirar el cielo y dejar que la obra funcione como paisaje sonoro. La pantalla acompaña el fenómeno, no intenta sustituirlo».
En última instancia, Eclipse of a New Order funciona como una pausa colectiva para replantearnos nuestra relación con el tiempo y con nosotros mismos. Como concluye Kantfish: «Esta obra quiere prepararnos para un cambio. Puede ocurrir o no. Pero prepararse ya es un primer paso. Dedicarnos tiempo en un acontecimiento tan extraordinario como un eclipse también es una forma de darnos esa oportunidad».