La reina de las fiestas, así le gustaba presentarse a aquella coma a todo sarao sintáctico al que fuera convocada. Su privilegiada posición social era algo que le hacía sentir orgullosa, pues llevaba muy a gala haber sabido escalar puestos en el olimpo de la popularidad después de años sufriendo el ninguneo de los hablantes y escribientes del español hacia su persona. Ahora ya no