Tuvieron su prime —¿o ta vez en su peak?— hace ya unos meses. Duran menos de un minuto y en apariencia no son más que pequeñas historias animadas protagonizadas por frutas con vidas sentimentales bastante intensas. Las llaman frutinovelas y han llegado a estar en todas partes. En las redes, pero también en los medios de comunicación que no hemos evitado sucumbir a la polémica