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Un mural para visibilizar el papel de las mujeres en el campo

Ingredientes
Carne 100% vacuno.
Pan.
Lechuga.
Tomate.
Queso.
Salsa…

Fecha de consumo preferente: indicada en el envase.

Todo está ahí.
O casi todo.

Estamos entrenados para leer etiquetas de los envases o las fichas de producto como si fueran mapas. Confiamos en que lo importante está impreso, aunque sea en tipografía diminuta. Que nada relevante se queda fuera.

Pero hay algo que rara vez aparece entre los ingredientes: las personas.

Y precisamente ese es el melón que acaba de abrir McDonald’s en su nueva campaña: si una etiqueta puede decir tanto sobre lo que comemos, ¿por qué dice tan poco sobre quién lo hace posible?

Con esa reflexión arranca su campaña anual por la igualdad. Este 2026 la compañía ha decidido mirar más allá para señalar algo que casi nunca aparece en el etiquetado de los productos: el papel de las mujeres que sostienen el campo español. Un sector en el que a diario trabajan miles de mujeres, que investigan, cultivan, gestionan explotaciones o desarrollan innovación agrícola, y que, sin embargo, no cuentan con el reconocimiento merecido.

Homenaje ilustrado

El diseño de una etiqueta responde a una lógica funcional: informar, cumplir normativas, sintetizar. Pero también construye relato. Lo que entra en la etiqueta existe. Lo que queda fuera se diluye.

Por eso, McDonald’s ha decidido evidenciar el relato de las mujeres rurales, llevándolo al espacio público a través de un mural que, además de un homenaje a través del arte urbano, funciona como una especie de etiqueta ampliada. Una que no enumera ingredientes, sino historias.

Ilustres (y a veces) olvidadas 

La artista Lidia Cao ha creado un mural en Arganda del Rey (calle San Sebastián, esquina con calle Ecuador) que reúne a varias mujeres que, desde distintos ámbitos, contribuyeron a transformar la relación entre conocimiento, campo e igualdad.

Entre ellas aparece Concepción Arenal, pensadora y jurista del siglo XIX que denunció la pobreza estructural del mundo rural y defendió la educación de las mujeres campesinas como herramienta de progreso.

También Blanca Catalán de Ocón, considerada la primera mujer botánica reconocida en España, que documentó especies vegetales desde la Sierra de Albarracín en una época en la que las mujeres ni siquiera podían acceder a estudios científicos oficiales.

El mural recuerda igualmente a Fermina Orduña, inventora que patentó en el siglo XIX un sistema para transportar y vender leche fresca en las ciudades, una solución ingeniosa a los problemas de abastecimiento urbano.

A estas figuras históricas se suman referentes contemporáneos como Pilar Linares, ingeniera agrónoma que ha trabajado en la modernización tecnológica del sector agrícola, y Susana Gutiérrez Alonso, agricultora responsable de la finca donde se cultivan los tomates que se utilizan para el kétchup que se sirve en los restaurantes de McDonald’s.

Entre ciencia, innovación y agricultura, todas ellas representan distintas maneras de abrir camino en un ámbito que durante mucho tiempo estuvo reservado casi exclusivamente a los hombres.

Del mural al compromiso con la igualdad

La acción se engloba dentro del Proyecto Big Good, su programa de apoyo al campo español, dentro del cual se impulsan distintas iniciativas, entre ellas +Campo, que trata de fomentar un sector agrario más sostenible, competitivo e igualitario, así como otras acciones que promueven el desarrollo del campo y la presencia femenina. 

En paralelo, la empresa también trabaja en políticas internas orientadas a garantizar la igualdad efectiva dentro de la compañía, con planes específicos de desarrollo profesional, conciliación y diversidad.

 #ProyectoBigGood  #McDonaldsHechoEnIgualdad

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