El color lo envuelve todo.
Y hace y deshace las figuras
en muchas formas y ninguna.
El color grita, esconde, revela.
Y da una identidad inequívoca
a las criaturas de Oliver Hibert.
El ilustrador estadounidense
no deja en paz un píxel.
En la construcción de cada dibujo,
la estridencia devora su pantalla.
El brillo,
la luz.
La psicodelia,
el pop.
El surrealismo,
lo retro.
Pero ¡paren!
si lo quieren encerrar en un estilo.
Hibert no se deja.
No se dejará nunca
porque piensa que no pertenece
a un único estilo.
“Mis dibujos son brillantes,
atrevidos, planos,
coloridos,
limpios y precisos”,
dice el ilustrador.
“Mis ilustraciones están
muy saturadas de contrastes
y salpicadas de imaginería
absolutamente bizarra”.
“Pero prefiero que no me pongan
una etiqueta de psicodelia,
surrealismo, pop, op,
retro, low brow, high bro,
uni-brow o puramente loco.
No creo que pertenezca
por completo a ninguno de estos géneros.
Es obvio que gran parte de mi trabajo
se mueve entre estos estilos pero,
al final,
es simplemente arte”.
¡¡AHH!!
“Me encantan los colores planos brillantes”, dice el ilustrador. “Creo que los colores son más poderosos cuando están lo más saturados posible. Se sienten vivos. Golpean y gritan. También me gustan y utilizo blancos y negros para dar equilibrio y acentuar los volúmenes que marcan los contrastes”.
“Los colores brillantes son muy poderosos para proporcionar determinados sentimientos o, simplemente, alterar estados de ánimo. Esto es un componente importante del arte. Pienso que es bueno utilizar estos colores para dar una bofetada en la cara en este mundo, a veces, oscuro, apagado y siniestro”.
“Supongo que nunca perdí ese asombro y atracción por los colores brillantes divertidos que muchas personas dejan de admirar cuando se hacen adultas. Creo que todos mantenemos ese gusto en nuestro inconsciente y que, como humanos, lo seguimos disfrutando toda la vida, pero algunos conservamos esa pasión totalmente y la celebramos”.
LAS CRIATURAS
“Me gusta que mis criaturas tengan cierto contraste. El contraste aquí tiene que ver con sentimientos, personalidad e, incluso, lucha. Se podría decir que creo un gran monstruo con una sonrisa boba o una mujer orgánica, suave y guapa con dientes afilados y rasgos no humanos o de extrañas proporciones. Las cosas no son siempre lo que parecen. Es un tema muy interesante y divertido para explorar”.
LA INSPIRACIÓN
“El arte y las personas me inspiran. Me interesa lo misterioso, la psicodelia, lo plano, lo icónico, lo bonito y lo feo. La simetría, el simbolismo, la vida, la muerte y los humanos (el cuerpo y sus partes, en general, especialmente la forma femenina). También me gustan muchas, muchas cosas que surgieron del arte, la música, el diseño, el color, la moda, los muebles y la arquitectura de los años 60 y 70 en EE UU”, comenta.
“Además, tengo mucha suerte de tener artistas increíbles en mi familia. Ellos me inspiran de forma infinita. Y también hay muchos creadores increíbles. No los citaré porque no podría incluirlos a todos pero puedo asegurar que están haciendo cosas inconcebibles ahí fuera”.
WHO IS THIS GUY?
Oliver Hibert pinta, ilustra, esculpe y, cuando roba tiempo al tiempo, hace música. A esto dedica su vida. “A esta cosa llamada arte”, como él dice. El estadounidense, nacido en Seattle, expuso en una galería, por primera vez, cuando tenía 16 años. Y desde entonces hasta sus 31 actuales, su obra ha pasado por museos, tiendas y galerías de Londres, París, Nueva York o Hong Kong. Hoy vive en una granja de pavos reales albinos en el desierto de Arizona.
Criaturas psicodélicas
