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Cuatro ilustradores y una pregunta: ¿qué tienen en común correr y crear?

No todas las ideas surgen de la misma manera. En ocasiones, si hay suerte, aparecen frente a un cuaderno, un lienzo en blanco o delante de la pantalla del ordenador justo cuando las necesitamos. Pero en otras, nos topamos con ellas cuando ni siquiera las esperamos. En el caso de los runners, a veces estos encuentros inesperados tienen lugar cuando son varios los kilómetros recorridos y el cansancio empieza a asomar. Quien dibuja y quien corre conoce esa sensación: el cuerpo sigue avanzando mientras la cabeza, por fin, encuentra espacio para ordenar las cosas.

Con esa intuición empezó la colaboración entre Nike Running y Yorokobu. La propuesta parecía sencilla: pedir a cuatro ilustradores —José Zerezo, Alejandro Parrilla, Rocío Diestra y Sergio Dosal— que transformaran su manera de vivir el running en una serie de piezas gráficas. El punto de partida era el concepto Rebel Runner, esa forma de entender esta actividad que no pone tanto foco en el cronómetro como en la actitud: correr como una pasión, como un espacio para explorar, equivocarse, desconectar o descubrir hasta dónde puedes llegar. Lo interesante llegó cuando cada uno empezó a responder. Como se veía venir, no hubo dos respuestas iguales.

Para José Zerezo, correr lleva mucho tiempo siendo bastante más que un entrenamiento. Es una forma de salir de la pantalla, de competir consigo mismo y, muchas veces, de desbloquear un problema creativo.

Esa relación entre esfuerzo y claridad terminó impregnando todo su trabajo para la campaña. También las Verdades incómodas del running, donde habla de ese famoso muro que cualquier corredor acaba encontrándose alguna vez. No como un enemigo, sino como el recordatorio de que el progreso rara vez consiste en correr más de lo que toca.

Alejandro Parrilla, por su parte, decidió mirar el reto desde otro lugar. Si correr ya se parece bastante a ir superando pantallas, ¿por qué no convertirlo directamente en un videojuego?

Su universo visual recupera la estética de los 8 bits y los videojuegos de los ochenta-noventa para hablar de algo muy contemporáneo: el diálogo constante que cualquiera mantiene consigo mismo mientras corre. Cada salida es una misión. Cada distancia, un nivel. Cada miedo, el malo al que tarde o temprano hay que enfrentarse. Con una diferencia respecto a cualquier consola: aquí no existe el botón de guardar partida.

La visión de Rocío Diestra rompe con otra idea bastante instalada alrededor del running: la de que todo gira en torno al rendimiento. Ella misma reconoce que no es especialmente rápida ni constante. Puede dejar de correr durante meses y volver cuando le apetece.

Precisamente ahí encontró el punto de partida de su ilustración. Más que la disciplina, le interesaba ese pequeño ritual que acompaña al entrenamiento: salir a correr, cumplir la meta que uno mismo se ha marcado y terminar compartiendo un café o un brunch. En un oficio tan absorbente como el creativo, donde cuidarse suele quedar para después, ese momento acaba teniendo casi tanto valor como la propia carrera.

Sergio Dosal llevó un poco más lejos la analogía entre correr y crear. Lo hizo en forma de cómic y con una estética inspirada en los fanzines autoeditados de los años ochenta y noventa. Trazos rápidos, mucha textura, colores contenidos. La intención no era contar una historia, sino capturar una sensación.

Para él, dibujar y correr responden al mismo impulso. Ambos sirven para desenredar pensamientos cuando todo se vuelve confuso. Ambos dejan huella en el cuerpo. Al dibujar, uno acaba con las manos manchadas de tinta. Al correr, de sudor. Cambia el lenguaje, no el proceso.

Las ilustraciones convivieron con una serie de vídeos protagonizados por los cuatro artistas, en los que cada uno compartía su forma de entender el running y abría las puertas de su proceso creativo para mostrar cómo habían concebido las piezas realizadas para el proyecto.

Después saltó de las pantallas a la Run Your Creativity, un encuentro organizado por Nike Running y Yorokobu que reunió a todos estos ilustradores runners, junto a otros perfiles creativos de la crew de corredores de Nike. También estuvieron por allí algunos de los ilustradores de cabecera de Yorokobu, así como It’s mancho, quien se encargó de realizar en directo un espectacular mural sobre la esencia del running. Y todo con las nuevas Nike Pegasus 42 como anfitrionas.

Reunir a todos ellos en un mismo espacio terminó confirmando algo que ya apuntaban sus ilustraciones: no existe una única manera de ser un Rebel Runner. Cada uno corre por motivos diferentes y cada uno crea desde lugares distintos. Lo que comparten es la convicción de que el movimiento puede ser mucho más que una actividad física. También puede convertirse en un lugar donde nacen las ideas.

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