Delante, el conductor. Detrás, los pasajeros. Y arriba, el jardín. Los hasta ahora desaprovechados techos de los autobuses urbanos podrían convertirse en espacios verdes móviles.
Esa es la base del proyecto Bus Roots, ideado por Marco Antonio Castro Cosio. Según Wake Up World, el diseñador afincado en Nueva York puso marcha el primer prototipo de Bus Roots en el conocido como BioBus, un laboratorio tecnológico móvil cuya razón de ser es la de acercar la ciencia a las escuelas y centros de formación con menos recursos.
Dice Castro Cosio que con su iniciativa trata de recuperar lugares inutilizados y convertirlos en espacios verdes para la ciudad para, de ese modo, “volver a conectar las comunidades urbanas con la naturaleza de una manera práctica y lúdica”
“Bus Roots es un proyecto público que utiliza plantas como un medio creativo y que trata de mejorar la calidad del medio ambiente con la menor cantidad de recursos posibles”, añade, para seguir después enumerando ventajas del proyecto: mejora estética de la ciudad, reducción del CO2, aislamiento acústico y térmico de los autobuses, fomento de la educación medioambiental de la comunidad…
El diseñador calcula que, teniendo en cuenta que el techo de un autobús tiene una superficie algo superior a 31 metros cuadrados y que la flota de MTA, la empresa que gestiona el transporte público de Nueva York, asciende a 4.500 autobuses, la ciudad podría contar con 35 acres (algo más de 141.000 metros cuadrados) de espacio verde extra. Algo así como la superficie equivalente a 11 plazas de Trafalgar…