Con perdón de John Ford y Sam Peckinpah, la mejor escena de un wéstern se rodó en Burgos y quien diga lo contrario puede cargar su revólver de comentarios, le espero fuera de este antro. Será por la mano de Sergio Leone, será por la música de Ennio Morricone, será por la localización o el decorado o por la interpretación de los actores. La mejor escena de un wéstern es el duelo final a tres bandas entre Rubio (Clint Eastwood), Tuco (Eli Wallach) y Sentencia (Lee Van Cleef) en El bueno, el feo y el malo. Y ¿a que no sabes dónde se rodó? Bueno sí, ya lo he dicho en el título. Ahora varias asociaciones y colectivos locales tratan de reivindicar este otrora perdido patrimonio cultural. Una de ellas, la Asociación Cultural Sad Hill, quiere reconstruir el cementerio homónimo donde tiene lugar el duelo para el 50 aniversario de la película en 2016.
«La idea principal es reivindicar esta zona de Burgos como elemento primordial en la película», afirma un miembro de AC Sad Hill. Y no le falta razón. Allí, en esa zona en concreto, se rodaron probablemente las escenas más conocidas del filme: la misión de San Antonio en el Monasterio de San Pedro de Arlanza, el campo de prisioneros de Betterville en Carazo, el puente de Langston sobre el río Arlanza y obviamente el cementerio de Sad Hill. Este escenario mítico del cine se encuentra entre los municipios de Contreras y Santo Domingo de Silos, al pie del murallón calizo que dibuja la peña del Carazo, en un valle que bien podría rebautizarse, con el permiso de vacas y ganaderos, como el Valle de los buscavidas.
(GIF extraidos del vídeo de Hervé Attia. Vía AC Sad Hill)
(El aspecto del cementerio de Sad Hill en 2008, antes de que empezasen a poner las tumbas)
(Una foto de una pausa durante el rodaje en la que el guardia civil sostiene el Winchester de repetición de Clint Eastwood, mientras que este sostiene el Mauser de aquel. Vía Meridianos)
La producción de dichas escenas en el Burgos de 1966 tuvo que ser memorable. La escena de la voladura del puente de Langston se tuvo que repetir porque el capitán español que controlaba los explosivos confundió un signo de un cámara con el signo de detonación. Menos mal que nadie resultó herido.
Y ¿cómo repites justo la escena que supuestamente no se puede repetir? Imagino la cara de Sergio Leone. Los zapadores españoles contratados se encargaron de reconstruirlo y santas pascuas. De hecho, en esa escena participaron como extras algunos soldados del ejército de Burgos, así como locales. Muchos de los primeros fueron los que construyeron el célebre cementerio de Sad Hill que simula 6.000 tumbas. Imagino a un Clint Eastwood ya famoso tomándose un güisqui con el equipo en la taberna de Santo Domingo de Silos la última noche posrodaje.
«El hecho de que se rodase parte de la peli en Burgos es muy poco conocido, incluso allí mismo», afirma ….«Yo me enteré hace dos años y aluciné. La culpa es de las autoridades, que no han sabido potenciar el lugar. Un día, medio en broma, dijimos que para el 50 aniversario estaría bien tener el cementerio reconstruido o al menos unas cuantas tumbas. Dicho y hecho, hicimos unas réplicas de las lápidas de Arch Stanton y Unknown y fuimos allá a plantarlas. La cosa empezó a extenderse entre gente de los pueblos de alrededor y ahí estamos, estableciendo lazos con ellos para hacer frente común».
Para colaborar con el proyecto puedes apadrinar una tumba por 15 euros en su página web. «Nuestro siguiente paso será excavar el círculo de piedra en el que tiene lugar el duelo a tres bandas del final de la película y permanecer a la espera a ver si Clint Eastwood nos responde a la carta que le enviamos. También estamos detrás de las hijas de Sergio Leone, así como de Morricone, Metallica y Tarantino».
La Asociación Cultural Sad Hill no es la única que rema para poner en liza este patrimonio. Ya en 2003, miembros del Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas de los Infantes (C.A.S.) junto con los de C.I.T. Sierra de la Demanda crearon una ruta, con su tríptico explicativo correspondiente, que señala los sets de rodaje y ayuda a reconocer lo que queda de ellos. Además, el pasado 27 de julio, estos colectivos organizaron una tarde de homenaje al actor Eli Wallach (Tuco), fallecido a finales de junio a los 98 años. Todos ellos conforman ahora ese frente común que sin ninguna duda convertirá una vez más estos parajes burgaleses en los míticos escenarios de El bueno, el feo y el malo.
Con la info de AC Sad Hill, Meridianos, ruta bfm, Alerta digital y Wikipedia.
Imagen de portada vía cinetropolis.