Abres TikTok o Instagram y te encuentras con imágenes de bombardeos en Oriente Medio amenizadas con una música de fondo bailonga, con toques étnicos, espíritu pop y un mensaje ¿intrascendente? La barbarie, normalizada con ayuda del que fuera un clásico de las ondas, ha hecho que muchos usuarios hayan optado por ignorar el significado de la letra. Pero The Clash concibieron “Rock the Casbah” como un canto a la libertad de expresión. Apoyado, eso sí, en una crítica a la censura del régimen de los ayatolás que, poco después de llegar al poder en Irán, impusieron una sorprendente prohibición a la música occidental.
En 1982 se publicaba Combat rock (el título tampoco era una apología de la guerra, no), el quinto álbum de los británicos. Era un nuevo experimento de influencias, de sonido más pulido que su predecesor, que, por un lado, terminó de catapultarlos a la fama, pero, por otro, hizo inevitable la desintegración del grupo. Y a pesar de su espíritu antibelicista y de tocar temas delicados para el consumidor estadounidense como el antimperialismo, la opresión a la clase trabajadora o el consumismo, fue todo un éxito en el país del Tío Sam.