Vale, sí, eres una persona supercreativa, llena de ideas que deseas poner en práctica, y haces unos vídeos alucinantes que logran que los seguidores acudan a tu feed como moscas a la miel. Pero deja que te digamos algo: por mucho que tu familia presuma de ti entres sus amistades, por mucho talento que tengas y por muy artista visual que te consideres, eso no basta para convertirte en un profesional.
La creatividad necesita estructura, herramientas, método. En dos palabras, necesita técnica, y eso es lo que puedes adquirir y aprender en UDIT, Universidad de Diseño, Innovación y Tecnología cuyo nombre ya debería darte pistas de lo que vas a encontrar allí.

UDIT no es una universidad de diseño al uso donde te enseñan a seguir las normas que rigen la creatividad, sino todo lo contrario: se enseña a romperlas, pero con estilo. Y a convertirte en un creador todoterreno capaz de moverse entre lo estético y lo tecnológico, entre la idea y la ejecución, con un perfil híbrido tal y como demanda la industria creativa actual.
Sea cual sea tu interés, hay un programa académico para ti, solo tienes que echar un vistazo a su Área de Audiovisual y Creación Gráfica: Diseño Multimedia y Gráfico, Publicidad y Creación de Marca y Diseño Audiovisual e Ilustración. Y en todos ellos el objetivo es siempre el mismo: aprender a pensar visualmente, a resolver problemas y a comunicar con imágenes creando trabajos que te hagan destacar en un mundo saturado de estímulos, no solo hacer cosas bonitas.
Lo que vas a encontrar
¿Por qué limitarte a ser solo diseñador o diseñadora si puedes serlo todo y abarcar todos los campos de este sector? ¿Acaso el diseño vive solo en el formato papel? ¿O en una pantalla? No, pero eso tú ya lo sabes. El diseño se mueve, interactúa, responde, se adapta. Habita en webs, apps, videojuegos, instalaciones, experiencias inmersivas y campañas digitales. Un profesional creativo de hoy sabe de motion graphics, de interfaces UX/UI… y cómo adaptarlas e integrarlas en sus diseños y narrativas porque las fronteras entre arte y tecnología son cada vez más difusas. Y lo que algunos ven como un problema, es, en realidad, un motor para la creatividad si sabes ponerlo en marcha y hacerlo funcionar.

Por eso la formación de UDIT es transversal, un espacio que conecta todas las áreas del diseño, aunque luego quieras especializarte en una rama en concreto.
Aquí el alumnado trabaja con software profesional y aprende de manera práctica, con flujos reales de producción y metodologías similares a las que se dan en estudios creativos y agencias, donde una pieza visual es un proceso que empieza con una idea, se materializa en un prototipo y termina en una experiencia.


Quienes opten por UDIT no solo aprenderán a usar esas herramientas avanzadas, sino también a cuestionarlas: ¿qué hace que una ilustración funcione? ¿Por qué una interfaz resulta intuitiva y otras fracasan en ese empeño? ¿Qué hace que una marca funcione? O por qué una experiencia engancha. Porque sí, dominar el software está bien y es importante, pero dominar el lenguaje visual lo es todavía más. En UDIT, la tecnología no es un fin, sino un medio para reforzar la creatividad.
Más que un campus, un laboratorio creativo
Si crees que la universidad es un lugar donde te sientas a escuchar al profesorado mientras coges apuntes que te sirvan para aprobar asignaturas y acceder a un título que colgar después en la pared de tu habitación, UDIT no es para ti.

A esta universidad irás a trabajar, a construirte un portfolio, una identidad profesional y una forma propia de mirar. Más allá de los planes de estudio, lo que la define es su ecosistema: aulas abiertas, talleres equipados con todo lo que necesitas para plasmar físicamente esas ideas que bullen en tu cabeza, estudios audiovisuales, laboratorios digitales… En UDIT los espacios están pensados para experimentar sin miedo a equivocarse, y hacerlo, además, en comunidad, a través de proyectos colectivos, sesiones críticas y trabajos colaborativos.

La universidad será el primer estudio creativo donde comenzará tu vida profesional, un lugar donde compartir referencias, discutir ideas y analizar tendencias —como en las agencias reales—, donde hay libertad pero también exigencia.
A lo largo de tu formación participarás en retos creativos, como los planteados junto a marcas de primer nivel en Inspirathon, la maratón creativa y de diseño que organiza la universidad; colaborarás con empresas e instituciones, presentarás proyectos públicos, participarás en eventos únicos, como Ilustrafest, la Feria de Ilustración de Madrid, también organizada por UDIT; disfrutarás de masterclasses y encuentros, como Referentum, que reúne a los principales diseñadores y estudios a nivel nacional e internacional, y recibirás feedback constante de profesionales en activo.

Serás una diseñadora gráfica que entiende de branding y de experiencia de usuario; un ilustrador capaz de crear universos con su talento o una creativa que sabe moverse en entornos cambiantes. Un profesional, en definitiva, capaz de defender una idea, adaptarse a un briefing, reinterpretar una tendencia o cuestionar una moda pasajera.


Porque la vanguardia no consiste solo en seguir lo último, sino en anticiparlo. Y esa es la apuesta de UDIT: convertir el talento en profesión. El futuro del diseño no se improvisa, se construye.