Icono del sitio Yorokobu

Un americano en Madrid: los icónicos edificios que enamoraron a Danny Heller

Danny Heller

En su última visita a Madrid, Danny Heller fue a pasear al Retiro. Fue allí donde descubrió el Palacio de Cristal, un edificio que le pareció majestuoso. «Supe de inmediato que quería pintarlo. Para mí, como artista cuya obra suele centrarse en la arquitectura de líneas depuradas de mediados del siglo XX, aunque este edificio no pertenece a esa época (data de finales del siglo XIX), sentí que anticipaba en cierto modo ese estilo».

«Básicamente, se reduce a vidrio y hierro; ¿hasta qué punto se puede simplificar más?», reflexiona. Aquellas formas tan simples, donde la transparencia domina el conjunto, supusieron para él un desafío a la hora de representarlas, «tratar de capturar esa transparencia. Y luego está el hermoso elemento de agua de la fuente. Estoy realmente contento con cómo quedó y espero que se pueda apreciar», concluye.

Danny Heller

Danny Heller, pintor fotorrealista norteamericano, visita la capital española con cierta frecuencia por las exposiciones de su obra que tienen lugar en esta ciudad. Pasear por sus calles es una de sus aficiones durante su estancia. En otro de sus paseos, fue el Edificio Carrión, coronado por ese enorme y luminoso letrero publicitario de Schweppes, el que llamó su atención.

«Un hermoso ejemplo de arquitectura art déco en plena Gran Vía», así lo define. «Lo que personalmente me atrajo fue su estética aerodinámica. El estilo art déco fue, en cierto modo, un precursor de esa tendencia». Pero fue el contraste entre la estética del Carrión y el luminoso que lo corona lo que terminó de enamorarle. «Siempre me encanta ese tipo de interacción entre elementos como la tipografía y la arquitectura».

Danny Heller

Estas dos piezas, junto con otros cuatro gouaches más (la Casa de la Panadería en la Plaza Mayor, Torres Blancas, la Real Casa de Correos en plena Puerta del Sol —actual sede de la Comunidad de Madrid— y el Edificio Metrópolis), completan la exposición Hitos de la arquitectura de Madrid con la que Heller participa en la XXIII Semana Internacional de la Arquitectura 2026 y que pueden verse en La Fiambrera hasta el próximo 15 de noviembre.

Visitante asiduo de la capital española, para Heller los edificios madrileños recorren una imaginaria línea del tiempo de diferentes estilos que, según sus propias palabras, «se unen de alguna manera para conformar una estética claramente madrileña».

Danny Heller

Esa estética es para él un mosaico de estilos arquitectónicos, cada uno de ellos representante de las tendencias estéticas de su época, a menudo en contraposición con los demás.

Danny Heller

«Los comienzos de la ciudad moderna en el siglo XVII se caracterizaron por una considerable sobriedad y austeridad —explica Heller—. Como reacción a ello surge el barroco sobrecargado y la arquitectura neoclásica que caracteriza algunos de los barrios y edificios más emblemáticos de Madrid. Pienso en el Palacio Real, el entorno de la plaza de Cibeles, e incluso el edificio Metrópolis, que llegaría más tarde. Pero entonces, el péndulo oscila de nuevo en sentido contrario, apuntando a una sensibilidad arquitectónica más depurada, en el art déco y más tarde el modernismo, estilos internacionales populares en el tiempo en que Madrid crecía y se transformaba en una urbe más internacional».

Danny Heller

Danny Heller

«Así pues, aunque al pensar en los monumentos más famosos de Madrid visualizo principalmente la arquitectura barroca y neoclásica, esta estética no resulta tan omnipresente como lo es el estilo Tudor en Inglaterra, el art déco en Nueva York o el estilo barroco de tejados Mansard en París. La estética arquitectónica madrileña es ecléctica y variada: un reflejo fiel de la propia historia de la ciudad».

Salir de la versión móvil