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Rosa Muñoz: desmontar un edificio para volver a mirarlo

Para Rosa Muñoz, el depósito elevado de Plaza Castilla pertenece a ese paisaje cotidiano que comparte con otros muchos madrileños. «Este lugar para mí es una referencia biográfica, he vivido en ese entorno desde mi infancia», explica. La familiaridad, sin embargo, no ha agotado su capacidad de encontrar algo nuevo en él. En Volver a mirar, la artista ha convertido esa arquitectura en materia de una videoinstalación que la descompone y reconstruye a través de imágenes en movimiento.

La propuesta, presentada por la Fundación Canal con motivo de su 25 aniversario y de los 175 años de Canal de Isabel II, ocupa el interior del depósito con cuatro grandes pantallas led dispuestas en forma de prisma. En ellas, fragmentos arquitectónicos del edificio se relacionan con escenas de agua. El espacio contiene una versión de sí mismo que puede deshacerse y adoptar otras formas.

Un paisaje conocido, una arquitectura por descubrir

Muñoz sitúa el origen de su trabajo en una preocupación que atraviesa lugares y proyectos. «Mi trabajo, más que una intervención en el espacio, es una reflexión sobre el paso del tiempo». Esa reflexión la ha llevado, en momentos concretos, a actuar directamente sobre determinados escenarios: la fachada del Senado de Madrid, donde realizó una proyección para el Festival de Luz de 2023; los antiguos depósitos de agua Pignatelli, en Zaragoza; y el depósito elevado de Plaza Castilla.

En este último, la memoria personal se encontró con la escala del edificio. Su monumentalidad le sugería conexiones con la arquitectura grecorromana. «Mi inspiración ha surgido precisamente de la monumentalidad intrínseca al lugar», cuenta. Aquella presencia, lejos de imponerle un límite, abrió posibilidades para imaginar la instalación.

El primer gesto fue mirar hacia arriba. Al entrar en el depósito, reconoció los elementos con los que quería trabajar, las piezas que podían desprenderse visualmente de su función original y participar en otra composición.

«Desde el principio yo tenía claro que iba a deconstruir el espacio», explica. Fragmentar y volver a construir es un procedimiento recurrente en su trayectoria reciente. Su obra introduce ficción en entornos reconocibles, altera sus relaciones y propone otras realidades posibles. Aquí, el propio edificio proporcionaba las piezas para ensayar esa transformación.

Volver a mirar | Una intervención artística de Rosa Muñoz | Arte y cultura

Del Lozoya a las pantallas

La otra parte de la obra está fuera del depósito. Para crear el vídeo, Muñoz ha recorrido la naturaleza desde el origen del río Lozoya, en la sierra madrileña. De ese recorrido y de la observación del edificio ha extraído las imágenes que después puso en relación.

El agua conecta así el paisaje con la infraestructura. En las pantallas, los elementos arquitectónicos se encuentran con aquello que da sentido a la existencia de un depósito. La intervención permite pensar en esa relación desde sus formas, sus movimientos y sus posibilidades visuales.

Pero la artista también quería provocar un cambio en quien entraba. «Quería que el espectador cuando entrase al Depósito lo viese desde un punto de vista diferente», señala. Dar otro valor al espacio, desplazar la percepción de un lugar conocido y compartir ese descubrimiento.

El título de la instalación recoge esa intención sin necesidad de instrucciones adicionales. Volver a mirar es una invitación a detenerse ante algo que parecía aprendido. Para Muñoz, también supone regresar al entorno de su infancia con la posibilidad de imaginarlo de nuevo. El edificio sigue allí; las imágenes abren otras maneras de verlo.

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