El futuro pasa por la impresora de casa (en 3D)

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โ€œAรฑo 2021. Michio Saku, el diseรฑador que se hizo famoso en 2019 por mandar los planos de la base lunar โ€˜Amanecerโ€™ desde su casa a la impresora en tres dimensiones que lanzaron los chinos el aรฑo anterior, sube a la web el diseรฑo de su nueva cuberterรญa a 1 euro por descarga. Una semana despuรฉs, tras dos millones de peticiones e impresiones en las casas de los clientes, la retira. Poca gente conoce que tres dรญas antes habรญa sido ingresado en el hospital con un infarto grave de miocardioโ€ฆ
โ€ฆMientras espera a que le impriman uno corazรณn nuevo (estรก al 50% en la mรกquina 3D Biolรณgica de la clรญnica), la enfermera jefe envรญa desde un ordenador en un piso mรกs arriba orden a la mรกquina tipo Star Trek que estรก en su habitaciรณn para que imprima la comida adecuada para รฉl mientras avisa por mรณvil a la cuidadora de planta que en 15 minutos debe servirle la comida. Si la operaciรณn que maรฑana tiene programada segรบn termine la impresiรณn de su nuevo รณrgano sale mal, el diseรฑo de sus cucharas, cuchillos y tenedores โ€˜Hemkaโ€™ serรก algo que sus fieles clientes podrรกn tener como su รบltimo regalo. En unos aรฑos puede que cueste cientos de euros cada impresiรณn completa certificadaโ€.
ยฟCiencia Ficciรณn? Hoy parece que sรญ, pero puede ser que perfectamente dentro de ocho aรฑos la descarga de archivos de estereolitografรญa (extensiรณn STL) para imprimir cualquier diseรฑo en casa sea algo ya habitual, mรกs o menos como hoy pagamos una descarga de una aplicaciรณn en nuestro mรณvil. Todo debido a la Fabricaciรณn Digital, el nuevo cambio de paradigma tecnolรณgico que ahora estรก viviendo el mundo del diseรฑo, el arte y la ingenierรญa.
โ€œFabricaciรณn Digitalโ€, โ€œManufactura Aditivaโ€, โ€œel Internet de las Cosasโ€โ€ฆ unos conceptos que comienzan a aparecer en los periรณdicos de papel, como si fuera algo fantรกstico e increรญble. Lo es, pero ya desde hace un par de aรฑos en Espaรฑa hay una serie de talleres, llamados FabLabs (Fabrication Laboratories) y patrocinados por el Centro de Bits y รtomos (CBA) del Instituto Tecnolรณgico de Massachusetts (el afamado MIT), en los que se trabaja en esta revoluciรณn tecnolรณgica.
Algo solo comparable a los aรฑos de los โ€˜Piratas de Silicon Valeyโ€™ en los que los tres Steve (Jobs, Wozniak y Ballmer) y un chico que bien podrรญa ser Billy el Niรฑo (Bill Gates) comenzaban a โ€˜liarlaโ€™ en un garaje construyendo un sueรฑo: ordenadores para las casas.
Porque los FabLabs son lo mรกs parecido a un garaje que existe, pero con mรกquinas aparentemente avanzadas que llevan ya tiempo entre nosotros, pero que costaban muchรญsimo dinero y que hoy se han abaratado bastante (y dentro de 20 aรฑos, lo mismo que los ordenadores comparados con los aรฑos 90).
La creaciรณn del concepto de Laboratorio de Fabricaciรณn Digital se la debemos al director del CBA, Neil Gershenfeld, que en colaboraciรณn con el Grassroots Invention Group consiguiรณ en el aรฑo 2000 financiaciรณn para comprar una serie de mรกquinas โ€œpara construirlo (casi) todoโ€.
Un FabLab en un paรญs del primer mundo tiene una serie de mรกquinas mรญnimas que son impresoras en tres dimensiones, una cortadora lรกser, fresadoras de control numรฉrico (CNC) y un laboratorio de electrรณnica (entre otras muchas que varรญan en cada uno). Todo controlado por ordenador y que permite, con variedad de programas โ€“incluidos los gratuitos como InkScape, Sketch Up o Gimpโ€“, imprimir todo tipo de piezas o desarrollos.
Con ello se pueden construir muebles, imprimir piezas para recambios imposibles o engranajes, cortar y grabar papel, cartรณn y maderaโ€ฆ y ademรกs incluir electrรณnica (estรก muy extendida la placa Arduino de uso libre) para que esos objetos hagan algo. Sin mรกs, decir que ahora mismo se puede comprar un manual de 69 pรกginas para construirse un minisatรฉlite que tiene el doble de tamaรฑo que una lata de Coca-Cola (lo de lanzarlo al espacio es otra cosa).
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Sin embargo, uno de los primeros รฉxitos de uno de estos garajes de Fabricaciรณn Digital fue la creaciรณn en India de una lavadora a pedales con materiales del lugar con un coste de tres euros por mรกquina. Porque el objetivo de los garajes de la Manufactura Aditiva es que se pueda โ€œconstruir (casi) cualquier cosaโ€ con lo que se dispone en cada lugar.
Es la creatividad ante todo. Hace tres aรฑos en Afganistรกn se creรณ una red wifi de unos 700 kilรณmetros de distancia con cacerolas viejas. Cierto es que los paรญses desarrollados pueden acceder a mรกquinas mucho mรกs avanzadas como las descritas anteriormente, pero lo importante es โ€œcrearโ€ con lo que haya a mano.
Ademรกs, estos talleres se rigen por una filosofรญa muy โ€˜hacktivistaโ€™, que se resume en el FabLab Charter, que viene a decir que hay que compartir entre los usuarios de cada uno lo que se haya construido con documentaciรณn sobre los parรกmetros de los aparatos para hacer las cosas.
Sin embargo, solo ha de quedar dentro de cada centro, no se puede โ€˜robarโ€™ la idea de otro para hacer dinero sin su permiso. Tambiรฉn limpieza y aprender a โ€œno hacerse daรฑo y no daรฑar a las mรกquinasโ€. El concepto de diseรฑo libre se ha extendido en internet y en pรกginas como Thingiverse o las referentes a Arduino se pueden descargar planos, programas e, incluso, manuales sobre cรณmo construir tu propia impresora en tres dimensiones. Todo gratuito.
En Espaรฑa existen entre siete y ocho FabLabs. El central es el de Barcelona, que en septiembre de este aรฑo acogerรก la reuniรณn mundial de los mรกs de cien que hay en el mundo (y que gestiona uno mรกs pequeรฑo, Green FabLab, dependiente del Instituto de Arquitectura Avanzada de Catalunya en la ciudad, con lo que se podrรญa considerar doble).
Tras รฉl se creรณ Leรณn (junto al de la ciudad Condal, los dos que acogen el Fab Academy 2013 International en nuestro paรญs actualmente) y estรกn Sevilla, Valencia, Gijรณn, Bermeo y Tenerife. Es bastante probable que Zaragoza acoja el prรณximo en el edificio de la Milla Digital y hay otros grupos interesados en crear mรกs.
En el cรณmputo mundial Espaรฑa es el cuarto paรญs con mรกs โ€œgarajesโ€ de este tipo. Lidera, obviamente, Estados Unidos, con mรกs de treinta, luego Holanda (9), Francia (8), Espaรฑa (7-8) y Alemania (6). Es decir, que somos potencia mundial en esto de intentar liderar lo que se llama la Tercera Revoluciรณn Industrial del โ€œInternet de las Cosasโ€. Una revoluciรณn que provocarรก que la Fabricaciรณn Digital compita con la Fabricaciรณn Industrial como los blogs y medios de internet lo hacen hoy en dรญa con el papel y la televisiรณn.
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El mรกs que firme apoyo de Obama marca este futuro

Ya el aรฑo pasado el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, dotรณ de 40 millones de euros a un programa estatal dedicado a promocionar la Manufactura Aditiva. Y en su informe presidencial presentado al Congreso de Estados Unidos hace pocos dรญas le dedicรณ unas palabras a este movimiento: โ€œUna bodega que alguna vez estuvo clausurada ahora es un laboratorio de vanguardia en el que los nuevos trabajadores dominan la impresiรณn en 3D que podrรญa revolucionar la forma en la que hacemos casi todoโ€.
Con ello, segรบn el mรกximo mandatario estadounidense, se permitirรญa โ€œque las regiones rezagadas a causa de la globalizaciรณn se vuelvan centros mundiales del empleo en el sector de la alta tecnologรญaโ€. Un espaldarazo mรกs claro a la Tercera Revoluciรณn Industrial, imposible.
A esto se suma que el Ejรฉrcito de Estados Unidos ya tiene FabLabs en Afganistรกn para imprimir piezas de recambio para vehรญculos y dispositivos, se estรกn diseรฑando impresoras en tres dimensiones que pueden construir casas (con materiales como lechadas de cemento o pasta de madera entre otras), que crean piezas con aluminio fundido y otras muchas cosas con todo tipo de materiales.
Incluso comida y, lo que es mรกs alucinante, proteรญnas para crear estructuras de รณrganos humanos que se completarรกn con las cรฉlulas madre del paciente para ser completamente compatibles y operativos. Solo se necesitan tres ejes (ancho, largo y alto) y un cabezal que permita disponer en capas el material elegido. La Nasa ya tiene claro que para ir a la Luna y a Marte serรก necesario llevar una impresora de este tipo. En vez de lanzar un cohete con materiales es mejor enviar un archivo por el espacio para que los astronautas construyan incluso su base planetaria con una de estas mรกquinas (si no lo hacen los chinos antes en la Luna) y si necesitan una pieza urgentemente para reparar cualquier cosa, que se la impriman cuanto antes.
Y en Espaรฑa no es solo moda lo de tener tantos FabLab. Como dice el director de centro de Leรณn, Cesรกreo Gonzรกlez, โ€œperdimos la primera y la segunda revoluciรณn industrial. Ahora tenemos la oportunidad de liderar la tercera; y en Espaรฑa tenemos madera de creadores y ahora disponemos de las mรกquinas que nos permitirรกn hacerlo porque podemos prototipar por muchรญsimo menos dinero. Ademรกs, cuando se termina el diseรฑo, tienes los archivos digitales para solicitar a una industria mรกs grande que te los fabrique inmediatamenteโ€.
Por eso la manufactura aditiva es una de las mejores salidas a la crisis que vivimos en este paรญs. Arquitectos, ingenieros, diseรฑadores y muchos otros lo van teniendo claro porque se estรกn sumando a una buena velocidad al mundo โ€˜Fabberโ€™. Estรก bastante claro que el futuro pasa por la impresora de casa. Aunque parezca mentira.
Fotos: Fablab Leรณn, Fablab Barcelona, Fablab Sevilla y Jesรบs Marรญa Lรณpez de Uribe
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Patrick Thomas

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