San Publicito, ¿orgullo o parodia?
Celebramos San Publicito con esa mezcla rara de orgullo y autoparodia, invocando a un santo inventado para pedir que la idea sobreviva a la tercera reunión o que nadie pronuncie, otra vez, aquello de «hazlo más viral» o «que no parezca publicidad». Pero esta fecha tiene gracia precisamente porque nos deja frente a una cruda pregunta: ¿para qué sirve hoy


