Si no produces, no estás curado: la trampa de la salud mental
Cuando entras en la sala de terapia, hay una pregunta que flota antes incluso de que te sientes: ¿cuándo estarás preparada para volver a trabajar? Esperabas consuelo, comprensión, que se pusieran en tu piel. Pero lo que recibes es un jarro de agua fría. Recuperación. Nos taladran con esta idea, pero no nos mencionan su verdadero matiz: ser de nuevo


