El talento no está solo en las grandes ciudades, pero hay que saber retenerlo
Un joven artista de Huesca, una diseñadora brillante de Calatayud, alguien que hacía cortos con el móvil en Alcañiz y de repente están en Berlín, en Miami o en Madrid porque en sus ciudades «no pasaba nada». No porque no tuvieran talento —eso les sobraba—, sino porque no encontraban espacios donde crecer, equivocarse, aprender, mostrar lo que hacían. El debate


