Da igual por qué tipo de representación gráfica optemos. Cualquiera puede ser reducida a la mínima expresión. Este fenómeno ocurre también cuando tratas de emplear píxeles para llevar a cabo la misión. eBoy es un estudio alemán que ha optado por esculpir sus productos píxel sobre píxel.
Todo, y por supuesto esto, se basa en una técnica y en una ejecución que diferencia a los aficionados de los que trascienden. En eBoy se han especializado en la búsqueda de la combinación de píxeles perfecta. Con ella crean casi de todo: pósteres, objetos de decoración doméstica, camisetas, pegatinas, puzzles o juguetes. Al final, como ocurre con cualquier tipo de ilustración, tiene múltiples aplicaciones con una relativa salida comercial.
Sin embargo, lo que mejor se le da a Kai Vermehr, Steffen Sauerteig y Svend Smital es el retrato. En esta disciplina es donde encuentran su mayor volumen de producción y, quizá por eso, por profusión, han sido capaces de ir reduciendo a la mínima expresión la cantidad de píxeles que necesitan para mostrar un rostro. Desde el Bruce Lee con el que daban algunos de sus primeros pasos, ricos en detalles e información, a los grandes dirigentes del mundo que, por ejemplo, son objeto de trabajo ahora que ha pasado algún tiempo. En ese intervalo se observa que la táctica reduce la cantidad de información sobre el lienzo al mínimo sin deteriorar la expresividad de los personajes.
Sergey Brin y Larry Page
Nelson Mandela
James Gandolfini
François Hollande, Angela Merkel, Barack Obama y Vladimir Putin
Los retratos pixelados de eBoy
