Thijs Zonneveld tenía una manía. De pequeño dibujaba montañas en el mapa de Holanda. Su país le parecía demasiado plano. Con el tiempo, Zonneveld no ha cambiado su opinión. Tanto echa en falta alguna cumbre más en la orografía holandesa que se ha propuesto erigir una.
Aunque en realidad, como él mismo reconoce, todo empezó como una broma: “Escribí un artículo sobre la creación de una montaña artificial en Holanda en uno de los principales diarios holandeses. Para ser honestos, fue por pura diversión».
Pero cuando comenzó a comprobar que muchos de los lectores apoyaban el proyecto, Zonneveld se replanteó la idea. ¿Y si en realidad era algo viable?
“Me di cuenta que se podía hacer. Y como periodista tenía la posibilidad de organizar un movimiento desde los medios de comunicación”.
Entre los que secundaban la iniciativa de levantar una montaña de 2.00o metros de altura (el punto más alto del país mide algo más de 300 metros) se encontraban varios clubs deportivos, animados por la opinión de Zonneveld de que la orografía holandesa era la principal causa del escaso éxito del país en deportes relacionados con la montaña. Algo de lo que sabía bastante como ciclista semiprofesional…
Pero también empresas de otros sectores. “En total, hay unas 100 compañías vinculadas al proyecto, diseñando, calculando y pensando en la futura montaña. El objetivo es valorar la viabilidad del proyecto, sus pros y sus contras. Algo que tenemos previsto presentar en unos cuantos meses”.
Hasta entonces, Zonneveld se seguirá mostrando optimista ante la posibilidad de que Holanda cambie su relieve. “Una montaña volvería a dar muestras de que los holandeses somos capaces de crear grandes cosas. Lo venimos demostrando desde hace tiempo, ganándole terreno al mar. Esto también podemos hacerlo”.
El holandés que se propuso levantar una montaña en su país
