En las fotografías de Eva Milkonskaya el cuerpo humano es el protagonista y la naturaleza es el escenario en el que se insertan. Todo en las composiciones de esta artista rusa es minimalista, no necesita de adornos. Cuerpos desnudos, en la mayoría de las ocasiones, un paisaje y luz natural. Y a pesar de tanta sencillez en las escenas, sus fotos provocan en el espectador distintas emociones, tantas como ojos las observan.
«No hay un significado específico en mis obras que quiera transmitir al espectador: cada uno encuentra su propio significado. Creo una imagen estética utilizando el minimalismo de la naturaleza y la figura humana en esta naturaleza», comenta la fotógrafa rusa.
«Mi universo artístico no es femenino, es natural; o si se quiere, humano», explica Milkonskaya cuando le preguntamos por el protagonismo de la mujer en muchas de sus composiciones. «En efecto, las mujeres están más a menudo presentes en mis fotos, pero no hay ningún significado misterioso en ello. Fotografío a personas en la naturaleza, y las mujeres suelen aparecer más estéticamente en el encuadre, en mi opinión».
A esta fotógrafa de lo esencial le gusta jugar con la luz natural, en especial, esa tan peculiar que se produce cuando el cielo está nublado. Sin embargo, afirma, no juega un papel principal en sus creaciones. «Tengo una especial predilección por la luz suave del amanecer, cuando el sol aún no ha aparecido. Disparo con luz artificial en contadas ocasiones y la mayoría de las veces se trata de curiosos experimentos».
Encontrar las localizaciones donde va a hacer sus sesiones fotográficas supone para ella un arte aparte. Debido a sus muchos viajes, a menudo encuentra lugares interesantes en los que ubicar sus sesiones, aunque confiesa que muchos de esos lugares los encuentra por casualidad. Prefiere localizar los escenarios viajando con la imaginación sobre un mapa para encontrar algo nuevo.
«Cuando cambia la estación del año, todo lo que hay alrededor adquiere un nuevo aspecto, lo que significa que puedes encontrar muchas cosas nuevas e interesantes. Buscar esos lugares es mi pasión». Y ahí, en la preparación de las sesiones de fotos es donde encuentra el mayor aliciente a su trabajo.
Para determinar la ubicación, depende de si ya tiene un modelo en mente al que fotografiar o no. Si ya lo tiene, simplemente elige el lugar. Otras veces, las más, ha encontrado una localización interesante y debe seleccionar qué modelo quedará bien allí. «Llevo unos 10 años fotografiando. Con los años, he acumulado mi propia base de datos de modelos, así que ahora tengo la oportunidad de seleccionar un modelo para un paisaje concreto.
Cuando se encuentra el modelo y la ubicación, pienso en la idea y las poses. Si tengo una idea concreta, hago algunos bocetos para ver la toma que quiero conseguir. A continuación, lo fotografiamos todo según el plan, o improvisamos sobre la marcha». Así de sencillo.
Luego vendría el proceso de posproducción, aunque los retoques que aplica a sus fotos utilizando Capture One para el color y Photoshop para el resto son mínimos. Intenta, con ello, conseguir el resultado más natural. «En mi opinión, la naturalidad en el retoque es muy importante y este no debe ser visible».