Elige un trabajo que te gusta y no tendrás que volver a trabajar en la vida. Han pasado ya 26 años desde que Tony Magee, el fundador de Lagunitas, trabajó por última vez. Hace mucho tiempo tuvo un trabajo. Bueno tuvo muchos. Fue taxista, vendedor ambulante de maletas, compositor de jingles, guitarrista en una banda de reggae, cocinero, repetidor universitario profesional.
Todo eso acabó una mañana de 1993 cuando Tony Magee casi quema su casa en el norte de California. Estaba en su cocina experimentando con ingredientes para elaborar cerveza. La cosa se fue de las manos, pero de las llamas salió una bebida intrigante y deliciosa. Tony repitió la jugada. «Esta vez sabía a mierda». Pero no desistió.
Al décimo intento se dio cuenta de que esto le fascinaba. Ya no sentía que tenía un curro. El muro de separación entre lo profesional y lo personal dejó de existir. Hacer cerveza se convirtió en un todo. Tony se acordó de su héroe Frank Zappa, el músico iconoclasta que murió a finales de 1993.
«Cada palabra que escribes, cada entrevista que das, cada pensamiento que tienes o nota musical que tocas es parte de una obra continua»
– Tony Magee –
«Zappa hablaba siempre de la creatividad continua. Cada palabra que escribes, cada entrevista que das, cada pensamiento que tienes o nota musical que tocas es parte de una obra continua. De un todo», rememora Tony en su autobiografía, So you want to start a Brewery? Ese todo acabaría siendo Lagunitas, una marca de cerveza artesanal californiana que ha cruzado el Atlántico para cautivar los paladares españoles.
Lagunitas de visita por Madrid


El trabajo de Russell es el de un discípulo que recorre el mundo difundiendo la palabra de Lagunitas allá donde se encuentra la cerveza. «Estamos en el negocio de la construcción de tribus. Pon a 100 desconocidos juntos en una habitación y la situación será weird. Pon a 100 desconocidos juntos en una habitación con cerveza y será divertida», resume.
Russell viene con muchas historias que contar bajo el brazo. El logo rojo que usan en algunas de sus cervezas inspirada en un cagada de pájaro que apareció en el parabrisas del coche del fundador, Tony Magee; el uso desacomplejado de clip art para sus diseños o los copies cachondos que convierten las etiquetas en una sucesión de coñas filosóficas. Lagunitas disemina una sensibilidad californiana radicalmente inclusiva que pide no tomarse la vida demasiado en serio.
Una cerveza perruna
Desde los inicios, los perros han estado irremediablemente asociados con la historia de Lagunitas. «Tony empezó a bromear con que el perro que aparece en nuestras etiquetas era el primer can que tuvimos en la fábrica. Vivió 20 años y al final de su vida lo disecamos y lo pusimos en nuestra sala de reuniones para no olvidarle nunca. Esto, por supuesto, no es cierto. Es una más de las coñas de Tony. Una más de los mitos y leyendas que giran alrededor de Lagunitas».
La historia real es más cotidiana. «Tony encontró un clip art de un perro que le hizo gracia. Lo retocó un poco y empezó a ponerlo en nuestras etiquetas. Con un par».
«Hay días que hay más perros en la oficina que personas»
– Russell Smithson –


¿IPA? ¡Nadie va a beber eso!
A los pocos años de crear Lagunitas, Tony sentía que tenía que hacer algo distinto. En el año 1995 abrieron más de 1.000 fábricas de cerveza artesana en Estados Unidos, una auténtica fiebre. «Hacer una versión mejorada de una pale ale o red ale solo contribuiría a reforzar a mi competencia». Fue en ese momento cuando vio la oportunidad de apostar por una India pale ale.



Taproom [Guzmán el Bueno, 52, Madrid]
The Bollocks [Carrer Ample, 46, Barcelona]
CocoVail [Carrer d’Aragó, 284, Barcelona]
The Duke [Plaza de los Luceros, 8, Alicante]
Lagunitas, California
Lajunitis, Lagoonitas, laguenta, lagnunitis. Russell ha oído de todo. «Menos mal que en España no vais a tener problemas con la pronunciación. ¿Significa pequeño lago no? O mejor dicho ¿laguna pequeña?». El nombre viene de un pueblo en el condado de Sonoma que fue el primer lugar donde Tony abrió su fábrica de cerveza. Al poco tiempo se quedó pequeña y Lagunitas se trasladó a una ciudad llamada Petaluma.


Tus decisiones influyen en el mundo que quieres
En 2012, Magee se dio cuenta que estaba gastando ingentes cantidades de dinero en transportar su preciada cerveza a la costa este de Estados Unidos. Después de un tiempo de reflexión se dio cuenta que le salía a cuento abrir una fábrica en el otro lado del país. No fue difícil escoger el lugar: Chicago. Una vuelta a los orígenes de Magee que pasó los primeros 26 años de su vida en la capital de Illinois.
Fue aquí donde se dio de bruces con el mundo de los negocios. «Yo ya había encontrado el lugar perfecto para construir nuestra fábrica. Fue en ese momento cuando el gobierno local contactó conmigo y me dijo que podían ofrecer un paquete de incentivos fiscales, pero el dinero iba con trampa. Tenía que solicitarlo para que ellos pudieran decir que gracias a su labor habían conseguido traer a Lagunitas a Chicago».
Lo que le pedían a Tony era mentir y él no estaba por la labor. «Yo ya tenía claro que quería estar en Chicago. No quería manipular ni mentir. No quería hacerme el remolón. La ortodoxia decía que estaba siendo tonto por no coger el dinero. Pero entrar en el politiqueo hubiera significado ir en contra de nuestra autenticidad».
«Quiero pensar que nosotros tenemos la posibilidad de crear el mundo en el que queremos vivir a través de las decisiones que tomamos. No me sentía cómodo quitando impuestos al barrio donde iba a establecerme, una zona, además, desfavorecida de la ciudad».
Mantener los pies en la tierra
26 años después, Lagunitas es una de las cervezas artesanas más conocidas de Estados Unidos. El crecimiento ha traído una necesidad de mantener los pies en la tierra. De no perder la esencia.
«Siempre me ha gustado pensar que la marca es un personaje en una historia llena de leyendas y mitos. Las cervecerías contratan a consultores para decirles quienes son. O lo que sus clientes piensan que son. Hemos experimentado alguna vez con ello pero encontramos que el proceso es como entrar en una terapia. Entras siendo una persona excéntrica y sales por el otro lado completamente estandarizado. Te acaban vaciando el alma», relata en su autobiografía.
«Lo único que sé es que empezar una marca de cerveza ha sido un reto creativo brutal. Una sinfonía en constante evolución y movimiento. Por el camino nunca hemos dejado que todo lo que rodea al negocio estropee lo único que de verdad nos importa. Construir tribus y haceruna cerveza cojonuda».
Russell sigue asombrado con la evolución de Lagunitas. No hace tanto estaba montando eventos para la marca en California. «Todavía me cuesta creer que algo que empezó en una cocina hoy me ha traído aquí a Madrid».
Lagunitas IPA
Es nuestra cerveza insignia: pura expresión de una IPA americana. Equilibrada, cítrica y descaradamente rica. La malta caramelizada potencia las notas dulces y suaves para balancear el carácter del lúpulo. Con 6,2% de alcohol de volumen, es la IPA icónica en Estados Unidos y se ha convertido en la mejor carta de presentación para Lagunitas. Es tan fácil de beber que es inevitable que triunfe. ¿No crees?
Lagunitas Little Sumpin’ Sumpin’ Ale
Nacida en 2009 con la vocación de ser una edición especial, tuvo tal acogida que ahora ocupa el puesto Nº 2 de Lagunitas. Esta cerveza es una IPA de trigo sorprendentemente suave y sedosa, a pesar de su gran graduación alcohólica (7,5% de volumen) y amargor (64 IBUs), con un sabor final a lúpulo tropical que no deja indiferente a nadie.
Lagunitas IPA
Es nuestra cerveza insignia: pura expresión de una IPA americana. Equilibrada, cítrica y descaradamente rica. La malta caramelizada potencia las notas dulces y suaves para balancear el carácter del lúpulo. Con 6,2% de alcohol de volumen, es la IPA icónica en Estados Unidos y se ha convertido en la mejor carta de presentación para Lagunitas. Es tan fácil de beber que es inevitable que triunfe. ¿No crees?
Lagunitas Little Sumpin’ Sumpin’ Ale
Nacida en 2009 con la vocación de ser una edición especial, tuvo tal acogida que ahora ocupa el puesto Nº 2 de Lagunitas. Esta cerveza es una IPA de trigo sorprendentemente suave y sedosa, a pesar de su gran graduación alcohólica (7,5% de volumen) y amargor (64 IBUs), con un sabor final a lúpulo tropical que no deja indiferente a nadie.
Lagunitas 12 Of Never
En 2016 llega 12th of Never Ale. ¿Por qué este nombre? El 12 de noviembre es el día de ese mes en el que dices que van a hacer algo que luego nunca haces… En Lagunitas siempre se dijo que nunca se haría una cerveza en lata y aquí estáLa única forma en que Lagunitas podía hacer una Pale Ale: una mezcla de lúpulos de la nueva y vieja escuela que balancean la malta con un toque de trigo inglés. Una fusión cítrica y tropical con 5,5% de alcohol en volumen que la hacen suave en el paladar a pesar de sus 45 grados de amargor (IBUs).