Antes de diseñar estos números, Óscar Medina se sentó en su escritorio y redactó un texto. De las ideas y emociones que surgieran construiría los dígitos de la numerografía de la revita Yorokobu del mes de abril.
El diseñador empezó a teclear y en su pantalla aparecieron estas frases: «La primavera llega y abre paso a nuevas emociones. Es hora de expresar, de sentir, de experimentar. Se presenta el calor deshaciendo el hielo, nos cura el invierno. Se alargan los días, abundan los planes. Un magma de alegrías y de colores que estallan, bailan y se mezclan».
Entonces se metió en faena y diseñó unos guarismos que, como si fuesen líquidos, se van moviendo con el desplazamiento de los colores. «Intentan representar el calor que llega y deshace el hielo. Esa calidez que limpia todo y que hace que todo se moldee de una forma más amable».