Demasiado glamour. Demasiados destellos. El diseño de las marcas de cosmética rara vez se atreve a asomar la cabeza fuera de la jaula de la sobriedad. Pero hay excepciones. Una de ellas está al otro lado del mundo. En Corea. Se llama Too Cool For School.
La marca de cosméticos optó desde sus inicios, en 2009, por un diseño más actual y más acorde con el público al que se dirige: adolescentes, veinteañeras y treintañeras. Encargó el look de sus packagings a la ilustradora afincada en Londres Anke Weckmann y le pidió que creara unos personajes que se encuentran a menudo en sus distintas líneas de productos.
Las tiendas son también un fiel reflejo de esta forma de entender el diseño. En ellas, la popular marca coreana combina sus dibujos con guiños juguetones que transmiten una actitud cercana y distendida.
Las marcas de cosméticos no son un mal negocio en Corea. En los países asiáticos más avanzados hay un público que devora productos de estética. Pero, además, sus ídolos pop (músicos, protagonistas de series…) se están poniendo de moda en la zona, especialmente en China y Japón. Y eso se traduce en crecientes flujos migratorios de visitas comerciales fugaces a la capital coreana en busca de sus productos.
Productos
Personajes
Una de sus tiendas