La blogosfera es un incruento campo de batalla. El botín de guerra, los lectores y su tiempo. Si un lector dedica 5 o 10 o 20 minutos a una publicación, son 5 o 10 o 20 minutos que no dedicará a otra. Visto así, hay que utilizar estrategias para hacerse con el tiempo del lector. En este escenario, El arte de la guerra de Sun Tzu, maestro de estrategas como Maquiavelo y Napoleón, es una guía para blogueros.
En el acercamiento de El arte de la guerra a la escritura de blogs, los generales y los estrategas se convierten en blogueros; los soldados propios y enemigos, así como las ciudades sitiadas, en lectores; el terreno y las armas, los temas.
El arte de la guerra para blogueros se basa en la oportunidad: saber cómo, cuándo y qué y por qué publicar.
La primera lección de Sun Tzu es que el mejor estratega es quien gana la guerra sin hacer daño, consigue el respeto del pueblo conquistado, y atrae a los soldados enemigos para su causa. Esto es lo mismo que seducir. Y quien escriba un blog y pretenda sacar provecho o satisfacción de ello, debe convertirse en un gran seductor.
1. Sobre la evaluación: ¿Por qué un blog?
Muchos blogs nacen con entusiasmo, se continúan de manera rutinaria y son abandonados por hastío. A menudo, mueren porque el bloguero no tenía auténticos planes, solo sueños: la visibilidad profesional, la reputación, la fama… ¿Cómo podemos evaluar esto? Un bloguero puede alimentar su ánimo si se propone objetivos inmediatos, como un determinado número de post o escribir todos los jueves uno. Esto es controlable.
2. Sobre los comienzos y las fuerzas
El bloguero que comienza o tiene paralizado un blog durante meses encuentra en la Red consejos que sugieren escribir cada día. Esta estrategia puede ser agotadora, si las entradas son largas y complejas y el bloguero carece de tiempo. Escribir mucho, en poco tiempo, no significa necesariamente alcanzar puestos en las búsquedas.
Las entradas hay que prepararlas, a no ser que el bloguero se haya propuesto como estilo las mini-entradas: doscientas o trescientas palabras, como mucho (incluso escribir posts solo un poco más extensos que un tuit). En este caso, las entradas deben ser vehementes, cortantes, como latigazos, a la manera de Seth Godin (puro texto, sin imágenes). Aunque, cuidado, no se debe escribir por cólera y con prisas.
3. Sobre la seducción al lector
Es posible ir contra los lectores o contra una parte de ellos. Robarles su tiempo para que lo dediquen contra el autor. Esto puede valer para un blog personal. Para el ego del bloguero que se vanagloria de excitar la ira de quiénes lo leen. Para un bloguero que pretende hacer negocios o ganarse una reputación como profesional es una práctica poco inteligente.
Sun Tzu para blogueros dice que hay que robar tiempo sin violencia contra los lectores. Entonces, no es un robo. Los lectores lo ofrecen gustosos; están dispuestos a colaborar con el bloguero; a recomendarlo a sus amigos.
También es posible ir contra otros blogs. Escribir post de réplica, insultar a los rivales, intentar desprestigiarlos. Si el atacado responde, se creará tráfico. No obstante, lo más probable, es que el atacante, si es poco conocido, sea ignorado. Por otro lado, escribir contra otros blogueros puede ser agotador. El bloguero que hace esto no crea, va a remolque, metros o kilómetros por detrás.
4. Sobre hacerse invencible
Hacerse invencible significa conocerse uno mismo. La debilidades propias. Por qué y por dónde recibirá las críticas, y no ser vulnerables a ellas. Publicar aquello de lo que uno está plenamente seguro es una manera de ganar, de no recibir críticas, pero no garantiza la invencibilidad, es andar sobre lo seguro.
Ser violento al principio y terminar después temiendo lo que uno ha escrito es el colmo
de la ineptitud. Aunque las palabras sean borradas, quedan para el recuerdo, y sus consecuencias. Escribir no es ser mojigato, pero tampoco significa hacer el loco o el tonto. Hay que escribir sabiendo las consecuencias (buenas y malas) que pueda traer, y aceptarlas.
5. Sobre la firmeza: Lo ortodoxo y lo heterodoxo
Sun Tzu dice que el mejor estratega mezcla lo ortodoxo y lo heterodoxo. Hay blogs que no sorprenden. Son como un río tranquilo. Los lectores entran en ellos y saben qué encontrarán. Blogs predecibles que no ofrecen desafíos.
El Arte de la Guerra para blogueros dice: Escribe un post inesperado. Fuera de la temática. Incluso ajeno al tono.
El bloguero atravesará tierras despobladas. Tierras que nadie ha tomado. En vez de mirar qué hacen los demás, mirar qué no hacen. Entonces, coger un tema y exprimirlo. Un ejemplo de esto es el artículo Hemos ardido por encima de nuestras posibilidades escrito por Paco López Barrios, sobre los incendios de los bosques de Valencia y los tejemanejes de los políticos que contribuyeron al desastre. Una entrada inesperada en un blog sobre guion, propia de un periodista de investigación, que ningún periodista hizo. El resultado, 50.000 visitas en tres días, y miles de enlaces en las redes sociales.
No importa que el bloguero hable de ganchillo, de cup cakes o de móviles. En ocasiones, la realidad demanda actuaciones y comentarios valientes.
Un bloguero heterodoxo también publica en domingo o un día festivo aunque hay voces contrarias a esta práctica. Estamos en tiempos de lectores que pueden leer en sus móviles y tablets en su sofá o frente a la playa. Leen en domingo y en festivo.
Un bloguero heterodoxo innova, prueba, porque sabe que puede hacer lo ortodoxo.
6. Sobre las provisiones de posts
Un blog perece si no está bien equipado con cientos de post, si no tiene una reserva de borradores y si no hay dinero.
Estas tres cosas son necesarias: rara vez se consigue lectores con un puñado de post, no tienes borradores que permita actualizaciones periódicas y no hay dinero que obligue al bloguero a escribir. Puesto que lo último no siempre ocurre, es importante que las dos primeras condiciones existan.
7. Sobre la importancia de las imágenes
Un antiguo libro que trata de asuntos militares dice: «Las palabras no son escuchadas. Por eso se hacen los símbolos y los tambores». Ayudan a los soldados a mantenerse unidos en la confusión de una batalla.
8. Flaquezas del bloguero
Existen rasgos que son peligrosos en los blogueros. El ego desmedido, que puede acabar rompiendo el blog; la envidia, que consume tiempo y energía; el miedo a decir las cosas por su nombre, que conduce a edulcorar la realidad; y el miedo a ser malinterpretado, que conduce a ocultar las ideas.
Sun Tzu para blogueros dice que la autenticidad llega dominando estas flaquezas.
9. Sobre cómo abordar los temas
Hay temas que son fáciles, otros difíciles, temas desconocidos que conducen al bloguero a berenjenales. Estos últimos, deben ser evitados, si el bloguero no tiene prevista una salida o no prevé del todo las consecuencias.
Cuando el bloguero escribe sobre cuestiones subjetivas o expresa su opinión está abierto a réplica. Hay que esperarlas, hay que admitirlas.
Hay otras cuestiones que se exponen con datos, con cifras, con citas, con fechas. Estos post deben ser escritos con estudio, con conocimientos para evitar críticas que, aunque justas, serán dolorosas. Los datos no pueden contener mentiras ni inexactitudes.
10. Sobre los trolls
Los trolls indican que el bloguero tiene relevancia. No hay que dejarlos crecer, porque es como mantener al enemigo a las puertas. Hay que ser condescendientes con ellos. Los trolls que sacan a la luz post antiguos como pretendiendo insultar, redifunden el blog. Dale las gracias u olvídalos.
Hay que dejar que los trolls se cansen. Hay que tener energía para las entradas.