Que el corte en el suministro de oxรญgeno viene siendo un tรฉcnica sexual desde tiempos inmemoriales es un hecho. Que da mal rollo ver algo asรญ es tan cierto como lo primero. Por eso, la serie de fotos de Haruhiko Kawaguchi apela en Flesh Love a la contradicciรณn del amor y el sufrimiento para dejar en el espectador un poso de desasosiego altamente estimulante.
El golpe al observador es aรบn mรกs rotundo cuando se sabe que no hay ningรบn tipo de efecto ni truco en las imรกgenes del artista japonรฉs. Kawaguchi se sirviรณ รบnicamente de una aspiradora, unas bolsas de plรกstico y los intrรฉpidos voluntarios que tuvieron a bien introducirse en ellas. ยซQuerรญa preservar ese sentimiento para siempreยป, explicaba al medio alemรกn Spiegel.

La realizaciรณn del trabajo, que se llevรณ a cabo en la cocina del artista en Tokio, no estuvo exenta de riesgos. ยซLos hombres eran los que mรกs pรกnico mostraron. Uno de ellos incluso si orinรณ encimaยป, declarรณ Kawaguchi. ยซEso sรญ, ninguno de ellos fue capaz de romper la bolsa desde dentroยป. Finalmente, y tras fotografiar a mรกs de 80 parejas, el japonรฉs se alegra de no haber tenido incidentes graves.
El fotรณgrafo lubricรณ los cuerpos de sus modelos para evitar la abrasiรณn del plรกstico al presionar la piel. Cuenta que la sensaciรณn no es del todo agradable ya que el plรกstico tapona las fosas nasales, presiona en los pรกrpados y crea la misma sensaciรณn en los oidos que cuando alguien se sumerge en las profundidades acuรกticas a gran velocidad. Por suerte, Kawaguchi contaba con oxรญgeno en spray para inyectar en las bolsas en caso de emergencia y, finalmente, el proyecto saliรณ como reflejan las fotos: brillante y bien conservado.