
No hay nada imposible. Uno puede siempre abrazarse a la complicación de ciertas tareas, de ciertos proyectos y de ciertas actividades. Es legítimo. Pero, por suerte, no es una actitud unánime. Tommy Carroll es invidente desde los dos años. Eso no le ha impedido patinar desde los diez y disfrutar de la velocidad, la libertad, los trucos y las caídas, que también se disfrutan en muchos casos.
Brave es un reducido testimonio de lo bien que se siente Carroll sobre una tabla. Ha sido ideado por dirigido por Arthur Neumeier y producido por Eyeforce. Desconecten hasta el turno de tarde y disfruten un par de minutos con un poco de la épica de las pequeñas historias.
El skate a ciegas de Tommy Carroll
Artículos relacionados
5 de febrero de 2026
‘Pluribus’ y el nacimiento del ‘cute punk’: distopías amables y serviciales
4 de febrero de 2026
Una letra no va a acabar con el racismo… o sí
3 de febrero de 2026
Así se decide si una cerveza merece una medalla
Misma categoría

Sobre nosotros
Yorokobu es una publicación hecha por personas de esas con sus brazos y piernas —por suerte para todos—, que se alimentan casi a diario.

