No se han atrevido con la nube de Goku, pero todo se andará. O se volará. Bel&Bel diseña vehículos fuera de lo normal. Este estudio, fundado en 2005 en Barcelona, ha creado ya dos motos de Dragon Ball. Se trata de dos vehículos impactantes en lo visual y totalmente fieles a la visión del manga de Arika Toriyama. Pero lo que más impresiona no es esto sino su funcionalidad. «Las dos son motos funcionales», aclaran sus creadores, asegurando que «es la primera vez que se hace algo así, hasta el momento solo se habían hecho figuras o piezas de atrezzo».
No es el caso que nos ocupa. La moto rosa con una sola rueda es igual que la que tenía Lunch, la asesina bipolar de los primeros capítulos de esta mítica serie. «Tiene un motor eléctrico de unos 500w o 1000W de potencia y cuenta con la tecnología de giroscopio para conducir hacia delante y hacia atrás, es un vehículo auto-balanceado» al más puro estilo segway.
Las motos de Dragon Ball son eléctricas y están realizadas con materiales reciclados. En el caso de la moto de Lunch, se partió de un vehículo chino similar para desmontarlo y, añadiendo alguna que otra pieza propia, reproducir de manera fiel la estética de la serie. El resultado tuvo bastante éxito y, como la experiencia les había gustado, decidieron repetir con un nuevo modelo.
La moto que montaba Bulma en los primeros capítulos combinaba la estética manga con la futurista. Y también está en el catálogo de Bel&Bel. «Es una moto con motor eléctrico en la rueda trasera tipo hub y un chasis hecho a medida», explican. Conseguirlo les dio bastantes dolores de cabeza y tuvieron que rehacer la cubierta de cristal hasta en tres ocasiones para darle el acabado perfecto. También tiene mappings con tres velocidades e incluso (atención al detalle friki) un marcador igual al del anime con un radar de bolas de dragón integrado.
Jesús y Carles Bel (de ahí el nombre del estudio) han creado un particular taller, donde crean vehículos eléctricos y muebles reciclados. Lo hacen junto a sus dos compañeros, el ingeniero Sebastián Pérez y el diseñador gráfico Roger Amat y colaborando puntualmente con distintos artistas.
Su estudio es una masía del siglo XVII, pero en su interior se crean piezas de estética futurista. Su filosofía, atenta al diseño y crítica con la obsolescencia programada, ya llamó nuestra atención en el pasado. Y la de muchos otros. En apenas unos años han ido ganando fama gracias a productos tan llamativos como funcionales. Tan funcionales que estos vehículos podrían acabar circulando por las carreteras.
«Las motos las hemos hecho a título individual, como fan art de una serie que veíamos de pequeños», explican los autores. «Pero la repercusión que ha tenido en redes nos ha hecho pensar que sería ideal poder trabajar en una edición limitada». Por eso ya están hablando con las empresas pertinentes para conseguir una licencia oficial.
La primera vez que sale la moto de Bulma en Dragon Ball, la cápsula nueve, hablando con propiedad, Goku se queda alucinado y acusa a su amiga de brujería. Ante estas afirmaciones, Bulma monta en el vehículo y le replica indiferente que es una cápsula y que todo el mundo en las ciudades tiene una. Y esa frase está hoy más cerca que nunca de convertirse en realidad.