En el plumaje de las aves hay miles de mensajes. En su color y su textura hay códigos que solo entienden los pájaros. Hablan del sexo, de su especie y de historias que los humanos desconocemos pero que, para ellos, resultan imprescindibles para el cortejo.
Manuel Persa se fijó en las plumas de estos descendientes de los dinosaurios y pensó que él también podría hacerles hablar. Y para que los humanos entendieran su lenguaje las convirtió en un alfabeto.
El diseñador gráfico tomó las plumas de una web china y se basó en la tipografía bodoni póster para construir el nuevo abecedario. Después lo subió a su web, a libre disposición del que lo quiera, para dejarlo volar.


Una tipografía de plumas de pájaro
Artículos relacionados
14 de agosto de 2026
Las frutinovelas y el regreso de la moralina en snacks
13 de agosto de 2026
Ciudades esponja: urbes que se beben el agua para seguir existiendo
14 de agosto de 2026
Las 48 copas del mundo más incómodas
11 de agosto de 2026
La revolución que llegó por correo postal (y no traía ningún ‘prompt’)
Misma categoría

Sobre nosotros
Yorokobu es una publicación hecha por personas de esas con sus brazos y piernas —por suerte para todos—, que se alimentan casi a diario.

