San Publicito, ¿orgullo o parodia?

El último viernes de enero los profesionales de la publicidad festejan a su patrón
San Publicito

Celebramos San Publicito con esa mezcla rara de orgullo y autoparodia, invocando a un santo inventado para pedir que la idea sobreviva a la tercera reunión o que nadie pronuncie, otra vez, aquello de «hazlo más viral» o «que no parezca publicidad». Pero esta fecha tiene gracia precisamente porque nos deja frente a una cruda pregunta: ¿para qué sirve hoy lo que hacemos?

Sirve, para empezar, para ganar lo más escaso del mundo: la atención. Vivimos en lo efímero. En el hype. En la mentira. Rodeados de impactos, pantallas y estímulos. La publicidad que invade, la que grita, la que promete sin cumplir o la que dura lo que tarda un dedo en deslizarse al siguiente post. En cambio, cuando una marca entiende el contexto, la cultura, las personas y aporta algo con sentido ocurre el milagro: alguien se queda, se para, atiende y empatiza.

Enfoques simples y exigentes. Creatividad como estrategia aplicada. No son lacitos para que todos opinen, es la herramienta que convierte un reto de negocio en un resultado real, sin subestimar a quien está al otro lado. Y esa exigencia se nota desde el inicio: antes de pensar en ejecuciones hay que tener claro qué merece ser dicho, por quién y con qué intención.

San Publicito

Defendemos el riesgo, pero ese que nace de una estrategia radicalmente clara: elegir un punto de vista, asumirlo y sostenerlo con consistencia. El riesgo gratuito dura un día; el riesgo bien pensado construye marca. Y en un momento en el que todo se parece tanto, diferenciarse con criterio ya no es una opción estética, sino una responsabilidad.

Es servicio, es vocación e innovación. Es ADN puro. Es estar pegados a la realidad, acompañar decisiones y estar de principio a fin sin perder consistencia ni intención. Romantizar el pasado es entretenido, pero ya no sirve. Tampoco sirve poner foco en convencer lo ágiles, modernos e IA driven que somos todos.

Estamos en 2026. Es la normalidad. Es entenderlo fácil, es combinar mecánica y artesanía, perfectamente coordinadas y entrelazadas. San Publicito siempre es bien. Pero ¿en serio necesitamos un día para celebrarnos? Es un día para ocuparnos, para seguir defendiendo y evolucionando lo nuestro, por algo que es central en los negocios, es movilizador y es uno de los activos más grandes de una empresa. Es inversión con retorno. Pásalo.

Anna Roca es directora general de After.

¿Qué opinas?

por
Imagen generada con IA

Último número ya disponible

#145 Especial aniversario

Sobre nosotros

Yorokobu es una publicación hecha por personas de esas con sus brazos y piernas —por suerte para todos—, que se alimentan casi a diario.
Patrick Thomas

Suscríbete a nuestra Newsletter >>