ยฟTardamos mรกs en olvidar a alguien por culpa de las redes sociales?

Si no pudiรฉsemos hacer scroll, ยฟnos esconderรญamos tras un muro o un periรณdico para espiar a nuestro crush? Sugiere la pregunta un libro. Se trata de La mujer desnuda, de la italiana Elena Stancanelli, y lo acaba de publicar Anagrama.

Va de un desengaรฑo amoroso y de cรณmo la protagonista pasa el peor aรฑo de su vida espiando a su expareja sirviรฉndose de la todopoderosa fuerza de las nuevas tecnologรญas. Quedรณ finalista del Premio Strega, pero no te cambia la vida.

Lo que sรญ es valioso es que pone en el centro de la trama temas que, quizรกs por repentinos y cotidianos, solo frecuentamos desde la advertencia, con una solemne voz de telediario que, no sin falta de razรณn, nos previene contra el peligro del mal uso de la mรกquina, sobre todo reparando en los riesgos de la adicciรณn y, en menor medida, de la sobrexposiciรณn.

Ha sucedido todo tan rรกpido โ€“veloz como quien le presta el mรณvil al niรฑo quejicosoโ€“ que anglicismos como stalkear (viene de ยซto stalkยป, acosar o acechar en inglรฉs) han tenido una simpรกtica acogida; este, en concreto, como verbo que indica un espionaje, en su acepciรณn mรกs amable, por parte de alguien a los perfiles en redes sociales de un sujeto concreto.

Lo que el frecuente uso de stalkear indica es que hemos normalizado ciertas dinรกmicas nocivas que nos afectan especialmente cuando nos obsesionamos con alguien o cuando tratamos de superar una ruptura amorosa.

ยซNo es sanoยป y, de hecho, ยซes un comportamiento obsesivoยป. Lo dice Vanesa Fernรกndez Lรณpez, doctora en Psicologรญa, profesora de la Universidad Complutense de Madrid y psicรณloga del Centro de Psiquiatrรญa y Psicologรญa Terapeutas Alcalรก.

El stalkeo ยซse hace con personas con las que te comparas, cuyas vidas habitualmente deseasยป o bien con personas por las que sentimos cierta predilecciรณn, ya sea amorosa o de otro tipo. Cuelgan imรกgenes hรกbilmente maquilladas y seleccionadas que, sin embargo, ยซno dejan de ser imรกgenesยป.

ยซEl problema de las redes sociales no son las redes en sรญ, el problema estรก en la persona que interpreta esas imรกgenesยป, sobre todo si esta es dรฉbil, frรกgil o ยซno ha desarrollado una madurez emocionalยป suficiente. Cuando esta obsesiรณn se mezcla con el desengaรฑo amoroso, el resultado es letal.

Es inevitable hacerse la pregunta: ยฟestรกn alargando las redes sociales los procesos de olvido? Fernรกndez Lรณpez asรญ lo afirma. Olvidar a alguien no deja de ser un duelo.

El hecho de ยซseguir a una persona y saber cรณmo le va su vida, lรณgicamente genera un impacto emocional en nosotros que hace que esa persona finalmente no desaparezca. Poder superar una ruptura significa superar un duelo y para poder superar un duelo la persona a la que queremos no tiene que estar presenteยป. El problema es que en internet ยซpuede incluso interactuar con nosotrosยป a travรฉs de likes y comentarios que no siempre son tan inofensivos como parecen.

Del stalkeo a la obsesiรณn solo hay un paso

El stalkeo, en el mejor de los casos, estรก visto como un hobby y suele, simplemente, crear cierta sensaciรณn de idealizaciรณn de una persona determinada. Pero en manos de alguien herido puede pasar a mayores, al puro espionaje en el entorno virtual. No solo herido, claro.

El perfil responde a ยซpersonas descontroladas, impulsivas, a veces obsesivas, que pueden llegar a rozar lo delirante, el maltratoยป. Esto no es nuevo, ยซha existido siempre. Antes de que existieran los medios sociales, el acoso era fรญsico o telefรณnicoยป. Pero ahora nos movemos sin cuerpo por la red.

ยซTambiรฉn yo pude, con poco esfuerzo. Y cualquiera podrรญa. Es una tentaciรณn enorme, mucho mรกs que cuando tenรญas que salir de casa para seguir un rastro con riesgo de que te vieran. Y   la diferencia es el cuerpo. El cuerpo es el รบnico principio de responsabilidad que tenemos. ยฟA quรฉ respondemos si no es al dolor fรญsico, a la muerte, al hambre, a la sed, al cansancio?

En cambio, si nos movemos dentro de la virtualidad por completo, desaparecen todos los frenos, porque desaparece nuestra identidad. ยฟQuiรฉnes somos sin los brazos, la cara, la voz? (โ€ฆ) ยฟQuiรฉnes somos dentro de la red y dentro de quรฉ paradigma moral nos movemos? Sin el cuerpo, es decir, almas desnudas o desnudas nadas, ยฟcontra quรฉ tendremos que chocar para detenernos?ยป.

En La mujer desnuda, la protagonista escucha llamadas telefรณnicas de su expareja, descifra sus contraseรฑas de Facebook y Gmail, sigue sus movimientos mediante el localizador del GPS.

Hoy en dรญa hay aplicaciones que prometen prodigios del espionaje que asombran a la par que asustan. Si alguna vez has pensado en usarlas, no solo debes saber que, segรบn la psicรณloga consultada, respondes a un cuadro clรญnico preocupante, sino que ademรกs, de acuerdo con ร“scar Rosa, director general de Detectys, ยซla mayor parte de las aplicaciones milagro son ganchos.

Lo que hacen es pedirte miles de permisos, acceder a tu informaciรณn y venderla a tercerosยป. Por no decir que ยซacceder a los mensajes de WhatsApp o a la parte privada de un perfil social de otra persona es un delitoยป.

No obstante, en no pocas ocasiones somos nosotros los que, consciente o inconscientemente, nos exponemos, ya que, efectivamente, ยซun dispositivo con GPS puede ser localizado.

Si yo hago una publicaciรณn en una red social y quiero geolocalizarme, lo estoy publicando, haciรฉndolo pรบblico. Otra cosa es que alguien me estรฉ localizando a travรฉs del GPS de mi dispositivo sin mi consentimiento ni conocimiento. Eso, llevado a cabo por un particular, es siempre ilegal. Si lo hace un detective, dentro de una investigaciรณn, con un interรฉs legรญtimo acreditado, como medida razonable, necesaria y adecuada, pues eso ya es otra cosaยป.

Para los curiosos, explica Rosa cuรกles son los lรญmites que un detective no puede sobrepasar en una investigaciรณn: los marca ยซla Ley de Seguridad Privada. Debe existir, por parte del cliente, interรฉs legรญtimo en conocer aquella informaciรณn que quiere que recabesยป, es decir, el detective debe asegurarse de que esa persona tiene ยซderechoยป a conocer esa informaciรณn.

ยซAdemรกs, el trabajo del detective debe ceรฑirse a criterios de razonabilidad, necesidad, idoneidad y proporcionalidad. Por รบltimo, el lรญmite de la investigaciรณn lo marca el Derecho al Honor y el Derecho a la Intimidad, no puedes reflejar algo que estรก pasando dentro del domicilio, por ejemploยป.

No se investigan mรกs casos de sospechas, pero se sufre mรกs

ยฟHan aumentado el nรบmero de casos sobre infidelidades o desengaรฑos amorosos desde el auge de las redes sociales? Segรบn Rosa, no solo no lo han hecho, sino que los medios y la literatura han podido trasladarnos una idea errรณnea y tergiversada del trabajo de estos investigadores, ya que ยซactualmente los temas de infidelidades pueden significar un 15% del trabajo de un despacho pequeรฑoยป.

ยซSe da por hecho que el 90% de los trabajos de un despacho tiene que ver con infidelidades y no es asรญ. Por delante estรกn los trabajos relacionados con contactabilidad de deudores, fraudes a aseguradoras, propiedad industrial, etcรฉteraยป, subraya. ยซSรญ hay que marcar un pequeรฑo hito en nuestro paรญs en este sentido, que fue la Ley del Divorcio de 1981. Durante los primeros aรฑos de esta ley, en muchos casos era necesario presentar en juicio prueba de que el matrimonio se habรญa rotoยป, cuenta Rosa.

A propรณsito del tema viene al hilo un artรญculo del propio ร“scar Rosa, firmado junto a la doctora en Filologรญa Hispรกnica Ana Cabello, que ahonda en las primeras ยซseรฑoritasยป detectives en Espaรฑa de principios de los aรฑos 30, quienes se ocupaban, sobre todo y precisamente, de casos de infidelidad masculina, que eran mucho mรกs frecuentes que por parte de las mujeres.

Segรบn han recabado, a veces, estas ยซseรฑoritasยป detectives eran ยซusadas como cebos para provocar el desliz del maridoยป. En un artรญculo de la revista Crรณnica del aรฑo 1934, un periodista que entrevistaba a una detective apuntaba ยซque si todas las detectives son tan bonitas como ella, es difรญcil encontrar a un hombre que se resistaยป.

Sรญ que han aumentado, con el auge de las redes sociales, los casos de ยซdepresiones, obsesiones o ansiedad tras la ruptura amorosaยป.

ยซHay una participaciรณn de los medios sociales en el desarrollo y el mantenimiento de algunos de estos problemas emocionalesยป, afirma la doctora Vanesa Fernรกndez Lรณpez. No hay aรบn cifras disponibles, pero asegura que en ยซmuchos de estos casos se observa que las redes sociales actรบan como mantenedores de la circunstanciaยป. El ยซencontrarteยป constantemente a tu expareja en la red ยซgenera un impacto emocional bastante fuerte en la exparejaยป.

Sospechosos o no de alguna infidelidad, por todo lo expuesto no es extraรฑo sentirse vigilados hoy, ya sea por los stalkers o por las empresas recolectoras de datos. A este respecto responde Rosa cuando dice que ยซlas medidas de contraespionaje y ciberseguridad son mรกs demandadas que nunca; la gente tiene miedo de que le estรฉn grabandoโ€ฆ y a la vez somos unos exhibicionistas socialesยป.

ยซVivimos tiempos raros; somos los primeros humanos que hemos puesto el pie en un mundo tan hiperconectado socialmente y tan intoxicadoยป. Por su parte, Fernรกndez Lรณpez concuerda con el detective privado: ยซno somos cuidadosos con nuestra seguridad e intimidad en internetยป y la prevenciรณn podrรญa no bastar, pues ยซlas artimaรฑas tecnolรณgicasยป demuestran ยซcรณmo por mรกs seguros que seamos estamos totalmente al desnudo en el mundo de las altas tecnologรญasยป.

2 Comments ยฟQuรฉ opinas?

  1. Isabel, que bueno poder leer y profundizar en este tema tan complejo que nos deja cรณmo especie, frรกgiles ante herramientas que apenas vemos su capacidad de RED.

  2. ยซConservar algo que me ayude a recordarte, serรญa admitir que te puedo olvidar.ยป โ€“William Shakespeare

    (Recuerdos)

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