Actualmente hay cinco partidos nacionales con posibilidades de tener representación en las Cortes: PSOE, PP, IU, UPyD y Equo. Luego vienen los partidos regionales y nacionalistas, pero eso es harina de otro costal. Cinco. Hasta aquí lo serio. Y aunque entre esos cinco -de hecho, entre los dos primeros- se aglutinen más de 90% de los escaños, España es mucho más que eso. De hecho actualmente hay la friolera de 3.954 partidos inscritos en el registro oficial del Ministerio del Interior, y eso que no se puede apuntar cualquiera porque hay unos requisitos tipificados por ley.
Habría que decir que entre esas 3.954 formaciones políticas hay también coaliciones, asociaciones y colectivos dados de alta cuyo objetivo no es presentarse a las elecciones generales; de hecho hay muchas agrupaciones locales que nacen con el objetivo de aunar votos para gobernar en sus pueblos. Había que decirlo y ya se ha dicho. Pero lo que motiva este artículo no es eso. Lo que motiva este artículo es recopilar la realidad de España con una selección de partidos: como decíamos hay cinco partidos nacionales serios con opciones de ir a las Cortes… y se pueden encontrar hasta noventa y cinco marcas políticas dignas cuanto menos de mención. Todas ellas con su correspondiente enlace a la ficha de Interior, porque hay partidos que de verdad pensaréis que son inventados. Pero no.
La primera tiene mención aparte por ser oficialmente el partido político con nombre más largo: la Agrupación Centrista Independent de Santa Margalidacan Picafort i Son Serra de Marina. Ahí lo dejo estar, sin más comentario. La segunda mención especial es para Acción Yuntar, un partido de siglas nada casuales (AY), que basó su programa ficticio en lamentarse sobre la situación actual. El partido en sí era un proyecto estudiantil.
Ahora pasemos al repaso por grupos:
Grupo 1. Chascarrillos culturales
Tres partidos integran esta sección. El primero es Acción Votante (AACV) que a algunos os sonará a una canción mítica de Def Con Dos llamada ‘Acción Mutante’, banda sonora de una de las primeras películas de Alex de la Iglesia. ¿Dudas? Echa un vistazo al logotipo del partido y verás que no es casual. El segundo partido se llama Cambio Radical (C.R.), como el programa de televisión, y el tercero Jarama Directo (jaDi)… correcto, como ese otro programa de televisión. Categoría aparte para el nombre peliculero de esta selección: los Panteras grises de España, nombre de la Agrupación Ciudadana Independiente (ACI) formada por jubilados. Por cierto, ¿os acordáis del Partido Hache, de Eva Hache? Existe.
Grupo 2. Los cachondos
Cinco fuerzas integran este peculiar grupo parlamentario, algunas de los cuales seguro que conoces. Son formaciones irónicas, creadas por mero sentido del humor… o eso parece. El primero es el GOLF, el Grup Organitzat pel Lliure Formigonar (traducido, el Grupo Organizado para el Libre Hormigonar), una plataforma ficticia que criticaba la especulación urbanística desmedida en un pequeño municipio valenciano. Ojo a su vídeo de campaña. Otras fuerzas destacables serían La Que Faltava! (LQF!), el Partido Irreverente Surrealista (PIS, unas siglas nada casuales), o el Partido Abre Tus Ojos (PATO, otras siglas nada casuales). Pero mi favorito, sin duda, es el PLAS: el Partido La Sandía con Tres Avances, nada más cañí que el guiño electoral a las tragaperras.
Grupo 3. Los hijos de la crisis
Aquí toca ponerse más serios, aunque los nombres se las traen. Está la Unión de Cinturones Apretados (UCCA), el partido Los Parados, el PerjudicadosPorLaBanca.com y el QueSeEnteren (q). Dejamos para el final el más que reivindicativo Muerte al Sistema (+MAS+), que merece mención aparte.
Grupo 4. Para gustos, colores
El nombre es literal: hay un Partido Azul Estelar, un Partido Blanco, un Partido Naranja, un Partido Roji-Verde, un Partido Verde y, para gente aún más verde, el Verdes Solo Verdes cuyas siglas (VERSO) le hacen merecer aparecer en esta lista.
Grupo 5. Ámbito rural
La primera formación en aparecer es Artehnatiba Miheña, que en cristiano sería Alternativa Mijeña. Abogan por el uso de la escritura tal y como se habla (allí, al parecer), como podéis ver en la descripción de su ideario en su página web. Luego está el pack actividades camperas: Caza, Pesca, Naturaleza y Tradiciones o el Partido de Pescadores y Cazadores Deportivos de España. Aparte dejo la Alternativa Vecinal de Calypo-Fado, que no es una canción tradicional portuguesa cantada a un helado, sino una urbanización (existe, yo la he visto) ubicada en el límite de la Comunidad de Madrid según viajas por la carretera A5.
Grupo 6. Mundo místico
En este grupo parlamentario encontraríamos partidos como la Alternativa Maga Nacionalista, el Partido del Karma Democrático, el Vértice, la Reforma del Estado de Nostradamus, el partido de las Siete Estrellas Verdes o la Plataforma de Tharsis. Por si alguien quiere más, que busque información de Tierra Uno de España, de Poder Natural o del Partido Oxígeno. Si no crees en el poder de la imposición de manos, el reiki y el salvado de avena definitivamente éstas no son tus opciones políticas.
Grupo 7. Sentimientos y buenos deseos
Siguiendo con el rollito zen que dejan las candidaturas místicas vamos a ver unos cuantos ejemplos de partidos con nombres incuestionables. Es decir, partidos con nombres que no es que te impulsen a votarles, es que no se te ocurren motivos racionales por los que no hacerlo. Por ejemplo, Coruñeses con buenos argumentos. O el Grupo Político Honradez Absoluta. ¿Cómo no votarles? Pues hay más ejemplos: Higiene Democrática, Gente con Criterio, Orden y Buenas Costumbres, El Mejor Partido o el Partit de les Idees Clares (traducido, el Partido de las Ideas Claras). También hay fuerzas tan tiernas como Amor per Alella, cuyas siglas (COR) significan «corazón». O, por seguir con el rollo amoroso, partidos como Mutuo Apoyo Romántico, el Partido del Amor Universal o, ya directamente, el Partido del Bien. Inapelable.
Quedan más ejemplos, como Unir, Un Partido Honesto e Integrador, la Unión Cívica Española: Partido por la Paz, Reconciliación y Progreso de España, el Partido Ministerial de Bienestar, el Partido Integrador Objetivos Necesarios o, sencillamente, Motivados. Sus nombres son su mejor -o no- lema de campaña.
Grupo 8. Paradojas filosóficas
Aquí se agrupan los partidos con nombres filosóficamente contradictorios o, al menos, desconcertantes. Son, por ejemplo, la Asociación de Ciudadanos de la Mayoría Silenciosa, el Partido de los Ciudadanos Diversos, el Partido Existencialista Independiente o la Opción Libre e Independiente de Vecinos Olvidados.
Grupo 9. Las medias naranjas
Como habréis visto hasta aquí, hay ofertas raras para todos los gustos. Para todos, incluso para propuestas complementarias como por ejemplo AZAR y Sorteo Político, formaciones que parecen destinadas a hermanarse y a las que habría que hacer un llamamiento a la alianza política. Tan amplia es la oferta, como decíamos, que también hay hueco para propuestas antagonistas. Que vives en Colmenar Viejo y quieres la independencia, vota a Colmenar Viejo Independiente. Que no la quieres, vota a Colmenar Viejo Unido. Que eres radical, tienes a la Confederación de Radicales y al Partido Radical. Que no, tienes al Partido Moderado. Y lo más de lo más: que quieres votar a un partido irreal, vota al Partido Imaginario. Que no, elige al Partido Realista. En la política española sí llueve a gusto de todos.
Grupo 10. Nombres raros
Vale, no es una forma muy original de denominar al grupo, pero no se me ocurría a otra. Y cuando veas que voy a hablar de fuerzas como Atractor España o la Coalición Caballas te darás cuenta de que, efectivamente, tienen nombres raros. Como el Col.lectiu 03820, o la Unión Social Reivindicación Económica y Social, del Trabajo Humano Acción Directa. Por favor, ¿quién redactó ese último nombre? También hay nombres raros menos farragosos, como Coloms a la Sala (traducido, Palomas en la Sala) o, por seguir el rollo animalista, La Gaviota Azul. Y no se acaban ahí los nombres raros: está Petmen, que no sé si es un grupo de superhéroes, el Partido Fundamentalista Ácrata Valencianista Autónomo o el Partido Independiente Tolerante Refrendario Cultural Gratuito. A estos últimos sólo les faltaba añadir «de todos los santos» y en paz.
Grupo 11. Digitales
Estos partidos hace unos años eran curiosos. Como ese del Cannabis o el Partido Pirata, que a algunos en Europa ya no les hace tanta gracia. Pero al menos como un guiño nostálgico a cuando lo digital en política era (aún más) friki, tres invitados ilustres: Ciudadanos Digitales, el Partido de Internet y Democracia 3.0 -aún no estamos ni en la 2.0 y estos adelantados ya van por el último capítulo; deben tener un SeriesYonkis político para bajárselo-.
Grupo 12. Minorías muy minoritarias
Como os decía al principio, en el censo oficial de formaciones políticas se incluyen colectivos muy locales… y otros tan ridículamente sectoriales que sería divertido ver cuántos votos suman entre todos. Pongo doce ejemplos -sin querer ensañarme con nadie, ojo, que las opciones políticas de cada cual son muy respetables- Hablo del partido de Comerciantes Ambulantes y Minorías Étnicas, de El Partido de Autónomos, Pensionistas e Independientes (también conocido como EL-PAPI), Juntos por la Dignidad del Transporte o -atención- Los Verdes del País Alicantino. Sí, sí, el país alicantino. Pero ojo, que también hay un Partido Cantonalista del País Alicantino.
Superado el trago, seguimos con el Partido de la Asociación de Viudas y Esposas Legales, muy compatible con el Partido de Separados y Divorciados. También está el Partido de los Autónomos y Profesionales, o Yo Producto Andaluz, que no me negaréis que tiene un problema de marca bastante fuerte. Cerrarían la selección la Plataforma Vecinal Vientos del Pueblo, el concretísimo Soy Vecino o el aún más concreto Gent d’ací (traducido, Gente de aquí). Muy aplicable todo ello a casi cualquier punto de nuestra geografía.
Grupo 13. Inclasificables
Si esto fuera el Parlamento y cada uno de los grupos anteriores fueran grupos parlamentarios, éste sería el grupo mixto. Son tres fuerzas que no he sabido dónde meter, y que seguro que entenderéis porqué. Hay un partido que se llama El Gitano de Balaguer, otro que se llama La Fortaleza de Santa Lucía y otro que se da a conocer como Partido Independiente Ven-T.
Alegato final
El domingo vota si quieres y vota a quien quieras. Si no quieres votar, no votes. Si eres de los que hace aritmética para ver cómo fastidiar a los grandes, hazla. Pero un único consejo: si eres de los que va a votar a uno de los dos grandes y no sabes a cuál de los dos no te preocupes: vota a ambos. Para ti, votante indeciso, existe el Partido Socialista Popular, y fuera dolores de cabeza. Yo, si existiera realmente, votaría al Partido de Cthulu. Como ellos dicen, para qué elegir un mal menor cuando puedes votar al mal absoluto.
@borjaventura, jefe de coordinación de lainformación.com