Explicar que no tienes tu mejor día con un «Today I don’t have the pussy for little lanterns» suena infinitamente mejor así (al menos, mucho más ‘fino’) que con la traducción literal de la frase al castellano. De ahí Superbritánico.
Un día, la francesa Marielle Lambrun, el inglés Nicholas Isard y el español Daniel Vivas comenzaron a tomarse su profesión un poco menos en serio. «Los tres trabajamos en una agencia de traducción en Sevilla, molmola –explica el último-. Día a día, consultando páginas web de potenciales clientes, veíamos textos y documentos realizados por traductores y agencias poco profesionales o, incluso, por herramientas automatizadas. Eso nos inspiró ya que muchas de ellas resultaban cómicas».
Comenzaron a realizar traducciones literales (o antitraducciones, como ellos las llaman) al francés. Pero no funcionó. Inmediatamente pensaron en el inglés porque «está de moda. Todo el mundo quiere y necesita hablar o escribir en este idioma, ya sea por reciclarse o por abrirse a nuevas oportunidades profesionales, hay una mayor demanda de cursos, traducciones de currículos… Todo en inglés».
Pero lo que les hizo decidirse por la lengua de Shakespeare fue el «toque refinado que aporta a las expresiones más castizas, que en español pueden llegar a ser de mal gusto, y en inglés nos suenan genial».
Comenzaron a compartir algunas de estas expresiones en redes sociales y la positiva respuesta fue lo que les animó a formalizar el asunto.«Nos dan la enhorabuena y nos envían frases para que les demos un aire Superbritánico».
Frases que beben de la cultura popular, que recrean expresiones coloquiales, “dichos que utilizan nuestras madres, fragmentos de canciones conocidas por todos”, todas ellas enmarcadas en un diseño muy sencillo, en dos dimensiones, “fresco y con un toque british”, caracterizan a las female monkey things de su tienda online.