Antes de la mecanización de las labores portuarias, cuando las mercancias aún no viajaban dentro de contenedores estandarizados, los muelles de todo el mundo eran un hervidero de gente que iba y venía, de empleados que llevaban, pesaban y registraban todo tipo de productos, o de trabajadores que se encargaban del mantenimiento de los barcos. Los puertos eran el escenario de decenas de oficios y