La publicidad vende diversidad… pero no la contrata
Si hay algo fascinante en la publicidad actual es su capacidad para conmoverse a sí misma. Rara es la gala de premios en la que no se entregue una estatuilla bañada en oro a una campaña que nos recuerda lo importante que es la diversidad, la equidad o la inclusión. Nos encantan los manifiestos. Nos apasiona hablar de «cambiar el


