Cómo un fabricante de neumáticos acabó retratando el alma de la India (sin hablar de ruedas)
Hubo un tiempo en que el calendario Pirelli era el fetiche supremo de la cultura analógica. Nació en los años 60 como una maniobra de marketing para talleres mecánicos y terminó convertido en el fetiche definitivo de la fotografía de moda. Si en los noventa la fórmula era clara —playas paradisíacas, luz perfecta y las supermodelos del momento— , hoy


