La era de la inteligencia artificial que nos devuelve a los juguetes de hojalata
Dicen que los juguetes no duermen, que solo esperan pacientemente en la penumbra a que alguien vuelva a necesitarlos. Hay un instante mágico, casi de película, que ocurre cuando un adulto se detiene frente a una vitrina y cruza la mirada con un cochecito de hojalata o un muñeco de plástico descascarillado. En ese preciso segundo, la barrera del tiempo



