DDB New York no tenía muy claro lo que quería para su cliente Hertz. “Solo sabíamos que buscábamos algo sencillo y distintivo”. Pese a la escasa precisión del briefing confesada por el propio Menno Kluin, director creativo ejecutivo de la cuenta, Studio AKA, supo dar en el clavo.
“Pedimos la colaboración del estudio para unos anuncios de animación. Y en cuanto vimos su primer par de propuestas, nos enamoramos de ellas”, explica Kluin en CreativeReview.
Dar el siguiente paso fue muy sencillo. Chris Gray se encargaría de la campaña gráfica.
“Los carteles debían compenetrarse con los anuncios de TV producidos por Studios AKA”. El diseñador logró su propósito. Y eso pese a que Gray decidió aportar un puntito de abstracción de la que carecían las piezas televisivas. La justa para lograr cautivar a agencia, anunciante y a todo el que sienta cierta debilidad por la obra de Edward McKnight Kauffer.
Porque, pese a que Gray asegura que no buscó inspiración en ningún movimiento ni artista concreto, reconoce que el que su trabajo pueda recordar al del artista estadounidense es todo un cumplido. “La cartelería de los 50 y la Bauhaus siempre han inspirado mi trabajo de una forma u otra”.