@Hombre_Normal: el personaje de Instagram que reivindica la normalidad

Es un hombre normal. Hace lo mismo que haría cualquier hombre normal. Bebe cerveza mientras ve un partido de fútbol, se quema la piel en la playa, busca a sus exnovias en Facebook… Es el Hombre_Normal y va contando su vida, absolutamente normal, en Instagram.

La única diferencia con un hombre normal es que es un muñeco. Lo demás es escrupulosamente igual. Una persona podría sentirse identificado con el 99% de las situaciones que cuenta prácticamente a diario en Instagram. Ese es su medio natural, aunque también se puede encontrar en Twitter y, desde unos días, en Facebook (como cualquier personal normal).

El Hombre Normal tiene una personalidad tan definida y tan contundente que no haría falta hablar de nadie más. Pero, por raro que resulte, detrás del personaje hay alguien. Es el Sr. Benitez.

Este publicitario de Barcelona, experto en estrategias de comunicación, descubrió hace medio año al Hombre Normal. Un día llegó a casa de un amigo. Tenía varios muñecos y le dijo que le regalaba uno. El Sr. Benítez escogió este. Los otros candidatos eran superhéroes pero le gustó este porque era “el más normal”. “Lo bauticé como el Hombre Normal porque era normal. Me gustaba justamente por eso. Le hice la primera foto y el proyecto empezó a crecer. Era el antagonista de Maestro Luchador”.

¿Maestro Luchador? Sí. La historia, en realidad, va aún más lejos. El Sr. Benítez, hace ocho años, decidió irse de viaje solo y, justo antes de salir, le entró “el pánico del último momento”. “Fui a una tienda de chinos y me compré un muñeco”, cuenta. “Lo llevé conmigo al viaje y le echaba fotos en los lugares que visitaba. Maestro Luchador siente una ira permanente. Está siempre cabreado. El Hombre Normal es muy convencional. Me permite hacer todo lo que no podía hacer con Maestro Luchador”.

Este nuevo personaje se ha convertido, así, en una “reivindicación de la normalidad”. Lo deja bien claro en su ‘grito de guerra’: Ser normal es extra-ordinario. “La marca es la normalidad”, especifica. “La gente tiende a luchar contra la normalidad pero todos, al final, somos normales. Es algo mal visto pero yo creo que es una percepción errónea. Deberíamos ser más normales y las cosas irían mejor”.

Este contraste alcanza sus cotas más altas en un lugar como Instagram. “Todo el mundo sube fotos de cosas sorprendentes. El Hombre Normal solo muestra cosas normales”, apunta. Pero, además, la realidad nunca se colorea en sus fotos. Él no participa del uso mayoritario de filtros que se hace en esta red social.

“Las fotos no tienen ninguna complejidad técnica. Dedico más tiempo a pensar el concepto que a hacer la foto”, comenta. “Los titulares son igual de importantes que la imagen. Los comentarios que se van generando después son los que construyen la historia. Muchas veces se alargan durante días”.

No hay posproducción pero el dominio manual de las perspectivas resulta sorprendente. Las imágenes siempre están tomadas de tal forma que el Hombre Normal parece tener unas medidas humanas en lugar de esos pocos centímetros que no le harían llegar ni a la barbilla de un Ken.

El Sr. Benitez lleva siempre consigo al Hombre Normal porque en cualquier momento puede presentarse una situación que requiera de su presencia para una actualización en su perfil de Instagram. La mayor parte de las fotos las hace sin ningún tipo de colaboración. Solo las escenas más complicadas requieren de una mano extra para sujetar al muñeco.

El Hombre Normal, fuera de las cámaras, también tiene una vida normal. La suegra del Sr. Benítez cose ropa para el personaje. Muchos de sus amigos le preguntan por él y le piden que lo lleve a sus reuniones. Los únicos momentos de extrañeza que se producen alrededor del Hombre Normal surgen cuando sale en medio de un supermercado, una ferretería, una lavandería… “Mucha gente me mira raro cuando le hago fotos”, comenta el publicitario.

Los capítulos de vida diaria del Hombre Normal están recogidos en Twitter bajo el hashtag #Creíblesaventuras. Lo creó el Sr. Benítez específicamente para este personaje.

“Me gustaría hacerlo crecer, aunque no es una cosa premeditada. Irá ocurriendo. Estaría bien que tuviera una pareja [ahora está enamorado de Mujer Especial] y que se relacionara con más personajes. Ya vendrá”, indica el barcelonés. “Quizá en un futuro haga algo de merchandising pero, por el momento, lo que quiero es divertirme y que sea un espacio de diversión y reflexión”.

«El Hombre Normal es capaz de pasarse horas en la tienda de bricolaje».

«El Hombre Normal entra en una web porno sin querer».

«El Hombre Normal busca un regalo para Mujer Especial».

«Al Hombre Normal se le acaba la batería del móvil en el peor momento».

«El Hombre Normal busca a sus exnovias en Facebook».

«El Hombre Normal es un poco romántico».

«El Hombre Normal busca calidad».

«El Hombre Normal ha perdido parte de sus derechos».

«El Hombre Normal necesita aftersun».

«El Hombre Normal no se pone crema».

«Está demasiado fría para el Hombre Normal».

«El Hombre Normal se ocupa».

«El Hombre Normal se olvida el bañador».

«El Hombre Normal empieza a calentar una hora antes de que el partido comience».

«El Hombre Normal se excede con el líquido inflamable de la barbacoa».

«El Hombre Normal se deja la tapa levantada».

«Al Hombre Normal le pican los bichos».

«El Hombre Normal celebra el gol de España».

«El Hombre Normal va al badulaque a por una barra de pan, pero tiene que conformarse con pan de molde».

«El Hombre Normal llega tarde a la terracita del bar».

«El Hombre Normal ha perdido a sus amigos en el #primaverasound».

«Al Hombre Normal le huelen un poco los pies».

«Al Hombre Normal se le cae la moneda en el momento crucial».

«El Hombre Normal se dispone a reenviar un powerpoint de chistes a todos sus contactos».

«El Hombre Normal pasea feliz sin percatarse de que lleva la bragueta abierta».

«Al Hombre Normal le gustan las pelis buenas».

«Al Hombre Normal le roban el turno».

«El Hombre Normal va por la mañana».

 

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Patrick Thomas

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