Kevyn Cyr nunca condujo una Vandura, ni una Chevy ni una Econoline Chateau. Simplemente las veía a menudo por las calles de Madawaska. Y las cogió cariño. Cuando se trasladó a Nueva York, centró su atención en las furgonetas de carga.
“Las veía por todas partes. Eran como los caballos de batalla de la ciudad”, declara Cyr en The New York Times.
Aunque poco a poco, comenzaron a dejar de ser omnipresentes en las calles de Brooklyn o Queens. “De un tiempo a esta parte están siendo reemplazadas por monovolúmenes y otros vehículos más rápidos”. Y probablemente algo menos contaminantes…
El caso es que Cyr decidió hacer su propio censo de las últimas vans neoyorquinas. Comenzó a fotografiarlas de perfil para después ‘retratarlas’ en lienzos de madera.
Ya lleva unas 30 ilustraciones entre las que son mayoría Chevrolets y Fords de los 70. “Me gustan las que tienen abolladuras y graffitis aunque prefiero que no tengan óxido”.
La afición de Kevyn Cyr por las camionetas le llevó a probar con el 3D. A su manera. El resultados fueron tres reproducciones a escala 1:24 a las que no falta ni un solo detallle (“Para reproducir los arañazos utilicé unas pequeñas cuchillas”) que se expondrán, junto a las pinturas, en una galería neoyorquina a partir del mes de mayo.