Si se acercan a la costa mediterránea, entornan los ojos y miran al horizonte, verán a solo 2.000 km. los países balcánicos. Parece lejano, pero no lo es. En uno de esos países, en Serbia, la muerte llegó con su actitud más apabullante hace menos de dos décadas. Decidió quedarse allí y teñir de amargura la vida de quienes sobrevivieron al horror del conflicto bélico. Srebrenica vio como 8.000 personas eran exterminadas en el verano de 1995 sin que a nadie pareciera importarle demasiado.
La sangrante tierra de Srebrenica (Fotokobu)
Artículos relacionados
17 de abril de 2026
Próxima parada: ¡La Estación de la Comedia!
16 de abril de 2026
La imagen número uno y el valle del desencanto de la IA
13 de abril de 2026
¿Estamos ahogándonos en un mar –estético– de lo mismo?
Misma categoría

Sobre nosotros
Yorokobu es una publicación hecha por personas de esas con sus brazos y piernas —por suerte para todos—, que se alimentan casi a diario.


