¡Uh! A a las ciudades del futuro le espantan las políticas que favorecen el uso del coche. El siglo 21 será muy urbano. Eso implica que hay que cambiar el modelo actual de ciudades o en vez de oxígeno respiraremos óxido de nitrógeno. El tema de la movilidad es fundamental en esta evolución hacia urbes más sostenibles y vivibles.
El uso de la bici es clave en esta nueva forma de entender el transporte y hay muchas iniciativas para fomentar su uso. Existen también modelos para compartir vehículos, como Zipcar o Taxi2. Pero la cosa se va haciendo más sofisticada y más eficaz con nuevas propuestas como mo, un sistema de movilidad que ofrece a sus miembros la posibilidad de alquilar bicicletas, bicis eléctricas y bicis de carga; compartir coche y utilizar el transporte público.
Los miembros de mo tienen una tarjeta con la que van utilizando todos estos transportes y con el uso van acumulando puntos. Cuantos más puntos, más barata es la cuota. El uso de una bici propia también suma porque, según la compañía, no es solo una cuestión de que cada vez más personas utilicen esta alternativa de transporte, también es una manera de animar a la población a cambiar sus hábitos y que se acostumbren a moverse de forma más ecológica.
Esta red de transporte, creada en Munich por la agencia de diseño Lunar Europe, es gestionada por los usuarios desde una aplicación para smartphones. En esa app está toda la información sobre los lugares donde se encuentran las estaciones de bicis y coches. De este modo, asegura la compañía, se fomenta también el uso espontáneo de mo (nombre que procede de mo-bility).
El responsable de mo, Dirk Hessenbruch, asegura que “las cosas tienen que cambiar, y cambiarán”. El 80% de los recorridos que hacen los alemanes son menores de 20 kilómetros. Ya sea para ir a trabajar, ir de compras o hacer ejercicio. Pero más del 50% de la población utiliza el coche para sus desplazamientos, con todas las consecuencias negativas que supone para el medio ambiente”.
Lunar Europe indica que este modelo de transporte surge de un proceso de diseño centrado en las personas. Mo ha sido desarrollado en colaboración con la organización ambiental Green City y la universidad de Wuppertal con el objetivo de proponer una forma de desplazamiento que aumente la calidad de vida y reduzca los niveles de contaminación acústica y ambiental.
La compañía explica que en las etapas iniciales del proyecto, los diseñadores usaron varios métodos como estudios online y entrevistas cualitativas en profundidad a usuarios potencialess para encontrar las aproximaciones más correctas al concepto de movilidad. Después lo mejoraron con varios prototipos y, para asegurarse de que el concepto era sólido, hicieron nuevas entrevistas y workshops conducidos por expertos en movilidad y representantes de la ciudad de Munich.