Compartir idioma no significa necesariamente hablar igual. Basta viajar unos cuantos miles de kilómetros —y a veces muchos menos— para descubrir que una palabra
Después de semanas con más compañía y horarios relajados, recuperar la rutina de golpe puede provocar inquietud, cambios de apetito o problemas al quedarse solos.
La clave está en volver poco a poco a los horarios habituales, mantener el ejercicio y seguir reservándoles tiempo de juego y atención.
Si quieres saber más, la Real Sociedad Canina de España te da algunas pistas (pincha en la foto).