Fluid, un ‘dive bar’ en el que no hace falta bajar al sótano
Un dive bar es ese bar pequeño, gastado y sin pretensiones. Luz tenue, mobiliario de otra década, cerveza barata, clientela fija y una honestidad brutal. En uno de estos bares entras, pides, te sientas y nadie te juzga. No es un bar cutre, es un bar sin maquillaje. Un refugio donde lo auténtico pesa más que lo bonito. El término


