Pongamos un poco de gouache sobre una hoja de papel. Coloquemos encima otra hoja. Presionemos. Y, antes de levantarla, intentemos no pensar demasiado en
Desbloquear la pantalla es el equivalente moderno a cuando nuestros ancestros miraban de reojo un matorral por si aparecía un depredador o una oportunidad.
Después de semanas con más compañía y horarios relajados, recuperar la rutina de golpe puede provocar inquietud, cambios de apetito o problemas al quedarse solos.
La clave está en volver poco a poco a los horarios habituales, mantener el ejercicio y seguir reservándoles tiempo de juego y atención.
Si quieres saber más, la Real Sociedad Canina de España te da algunas pistas (pincha en la foto).