Cuando soltar el volante da más miedo que pisar el acelerador
Durante años, el volante ha sido un objeto invisible. Está ahí, lo tocamos, lo giramos, lo damos por hecho. Y, sin embargo, es el último punto de contacto físico entre la persona y la máquina. El lugar donde ocurre algo cada vez más raro: decidir. Con Own the wheel, CUPRA convierte ese gesto mínimo en una declaración cultural. No es


