La solidaridad ya no se limita a la proximidad física. Hoy, en un mundo interconectado, los gestos colectivos se han transformado en una corriente global impulsada por plataformas digitales y redes sociales. Lo que antes era ayuda localizada, ahora se convierte en un fenómeno masivo que atraviesa fronteras y conecta a millones de personas con un propósito común. La ciudadanía ha encontrado en la tecnología un canal inmediato para amplificar su impacto. Esta tendencia es analizada en profundidad en Consumer Trends 2025*.
Connected Solidarity: la solidaridad digital como fuerza global
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